10.08.2026 / REFORMA

El Gobierno acelera la reforma del BCRA: confía en tener dictamen esta semana y sesionar el 19 de agosto

El oficialismo busca definir esta semana los apoyos necesarios para avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y apuesta a obtener dictamen este miércoles en comisiones. El objetivo es llevar el proyecto al recinto el próximo 19 de agosto.





El Gobierno nacional acelera el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y apuesta a conseguir este miércoles el dictamen de mayoría en el plenario de las comisiones de Finanzas y Presupuesto y Hacienda de Diputados, un paso que le permitiría llegar con el proyecto al recinto el próximo 19 de agosto.

La estrategia del Gobierno se apoya en los acuerdos alcanzados durante los últimos días con los bloques dialoguistas, luego de una serie de reuniones en Diputados en las que funcionarios del Banco Central explicaron la iniciativa y donde buscaron garantizar los votos para tratarla en las próximas semanas. Sin embargo, algunos sectores condicionaron su acompañamiento a la incorporación de proyectos propios en el temario de la próxima sesión.

Cabe recordar que, en paralelo, el Gobierno trabaja en avanzar con la nueva ley de Inocencia Fiscal en la Cámara de Diputados, aunque el proyecto enfrenta mayores resistencias y todavía no tiene allanado el camino para conseguir un dictamen en el corto plazo.

Qué cambia con la reforma del Banco Central

La propuesta del oficialismo busca que el Banco Central tenga un único mandato: preservar el valor de la moneda. Para eso, elimina los objetivos múltiples incorporados en 2012, como el desarrollo económico y la inclusión financiera, y concentra las funciones de la entidad en la estabilidad monetaria.

Otro de los principales cambios es el cierre de las vías de financiamiento del Estado a través del BCRA. El proyecto prohíbe los adelantos al Tesoro y los préstamos a provincias y municipios, además de impedir la compra de títulos públicos en el mercado primario. También elimina las Letras Intransferibles y limita el uso de las ganancias de la entidad, que deberán surgir de resultados reales.

Asimismo, busca reforzar la independencia del Banco Central frente al Poder Ejecutivo. Aunque mantiene el mecanismo actual para designar a su presidente y directores, establece mayores requisitos para removerlos: el Poder Ejecutivo solo podrá disponer su salida con la aprobación de ambas cámaras del Congreso por una mayoría de dos tercios de los legisladores presentes.

A su vez, el proyecto recorta las facultades del organismo para orientar el crédito hacia determinados sectores y elimina las políticas crediticias diferenciadas. También quita al ministro de Economía, o a su representante, la posibilidad de participar con voz pero sin voto en las reuniones del directorio.