La reunión se realizó en la Casa Rosada y tuvo como protagonistas a Cristian Ritondo y Fernando De Andreis por el PRO, y a Diego Santilli, Martín Menem y Lule Menem por La Libertad Avanza. Durante más de dos horas, los dirigentes analizaron la situación parlamentaria y buscaron reconstruir la confianza entre ambos espacios, después de una etapa marcada por fuertes diferencias.
Uno de los acuerdos concretos fue la creación de una mesa política conjunta, que tendrá reuniones quincenales. El objetivo será coordinar la agenda legislativa de los próximos meses y trabajar para que el Gobierno pueda avanzar con las reformas que considera prioritarias. El oficialismo viene de sufrir derrotas en el Congreso y necesita sumar respaldo de sus aliados para evitar nuevos tropiezos.
La otra definición fue política y mira directamente hacia 2027. Aunque no hubo un acuerdo electoral cerrado ni se discutieron candidaturas, ambos sectores comenzaron a sentar las bases para un eventual entendimiento nacional. En el comunicado conjunto sostuvieron: “Compartimos el convencimiento de que la Argentina no puede volver a caer en manos del populismo” y calificaron el encuentro como “un gran primer paso para construir un trabajo conjunto y blindar el cambio”.
Sin embargo, persisten diferencias. Martín Menem reconoció que existen “matices” respecto de Mauricio Macri, mientras que desde el PRO evitaron hablar de un acuerdo cerrado. El macrismo tiene como prioridad conservar su peso político y territorial, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el sector de Milei apunta a construir una estructura que le permita al Presidente disputar su reelección.
Por ahora, entonces, el acuerdo es más político que electoral: mesa conjunta, coordinación parlamentaria y reconstrucción del vínculo. El verdadero desafío será transformar ese acercamiento en una alianza concreta para 2027, con un interrogante todavía abierto: cómo repartir poder, candidaturas y territorios entre un PRO que busca conservar su identidad y una LLA que pretende convertirse en la principal fuerza de la derecha argentina.