01.09.2026 / DESDE LAS 10

El Gobierno discutirá la morosidad en Gabinete y apuesta a que los bancos refinancien las deudas

Pese a la suba de la morosidad en hogares y empresas, el Gobierno sostiene que los indicadores ya muestran una mejora y rechaza intervenir para aliviar el peso de las deudas. Este martes, volverá a tocar el tema en una nueva reunión de Gabinete.





El Gobierno volverá a poner este martes la morosidad de hogares y empresas sobre la mesa de discusión interna, con el presidente Javier Milei al frente de la reunión de Gabinete desde las 10 en Casa Rosada. Sin embargo, el encuentro se tratará más de ratificar su postura, la cual sostiene que son los bancos los que deben administrar las deudas, así como una eventual refinanciación. 

"Es un problema entre privados", había opinado públicamente Milei. La posición oficial contrasta con la última información del Banco Central (BCRA), que arrojó que la morosidad total del sector privado no financiero pasó de 7,63% en junio a 7,73% el mes pasado, mientras que los atrasos superiores a 90 días en los préstamos a hogares subieron de 12,77% a 12,94%. Pese a esos registros, en el Gobierno aseguran que el escenario habría alcanzado un pico y que la tendencia comenzó a revertirse.

La discusión se da además después de que el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, advirtiera sobre el impacto de la problemática en las familias y reclamara “buscar soluciones”, planteo que Casa Rosada esquivó para no confrontar, aunque Milei ya había rechazado el lunes que los indicadores configuraran una situación de crisis. 

Según fuentes oficiales, el tema podría formar parte de los intercambios de este martes, que comenzarán con una reunión de Gabinete y continuarán con una nueva convocatoria de la mesa política, mientras el Gobierno sostiene que son las entidades financieras las que deben administrar los atrasos y acordar con sus clientes los mecanismos de refinanciación, sin una intervención estatal.

La cuestión había quedado también vinculada a la visita del papa León XIV, ya que Colombo integró la delegación que llegó a Casa Rosada para coordinar aspectos de la agenda papal con equipos de la Secretaría General de la Presidencia y los ministerios de Seguridad y Relaciones Exteriores, contexto en el que el Ejecutivo prefirió postergar una respuesta pública a los cuestionamientos de la Iglesia.