El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un acuerdo con Venezuela que permitirá a intereses estadounidenses obtener el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo del país sudamericano. El pacto fue negociado por funcionarios de la administración estadounidense con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y contempla la participación de empresas privadas.
Trump calificó el entendimiento como "el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial" y afirmó que permitirá más que duplicar las reservas de petróleo bajo control estadounidense y contribuirá a reducir el precio de los combustibles en Estados Unidos. El anuncio llega en un momento de fuerte presión sobre los precios energéticos estadounidenses y de alteraciones en el mercado internacional del crudo.
Pero el alcance del pacto va mucho más allá de una operación comercial convencional: supone una inédita participación estadounidense en la explotación de una porción significativa de las mayores reservas petroleras probadas del planeta.
Qué establece el acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela
Según la información conocida hasta el momento, el acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos petroleros venezolanos que contienen más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas. Esa cantidad representa alrededor del 21,5% de las reservas totales del país, estimadas en unos 303.000 millones de barriles.
La operación se estructuraría mediante una asociación entre el gobierno estadounidense, Venezuela y compañías privadas. Una fuente del gobierno norteamericano describió el esquema como una sociedad público-privada y aclaró que no se trataría simplemente de una compra de petróleo, sino de una participación estadounidense en las compañías encargadas de explotar los yacimientos.
Sin embargo, todavía existen interrogantes fundamentales. Trump no informó qué empresas participarán, cuáles serán exactamente los campos incluidos ni de qué manera Estados Unidos ejercerá ese "control mayoritario". Tampoco se hicieron públicos los documentos completos del acuerdo.
Funcionarios venezolanos anticiparon además que se preparan nuevos contratos que otorgarán derechos de exploración y producción a distintas compañías, con especial protagonismo de firmas estadounidenses.
Una inversión de US$ 100.000 millones para recuperar la industria venezolana
Uno de los puntos centrales será la inversión necesaria para recuperar una infraestructura petrolera deteriorada después de años de falta de inversión, problemas de gestión y sanciones internacionales.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que el acuerdo podría generar cerca de US$ 100.000 millones en inversiones privadas destinadas a reconstruir la industria petrolera venezolana. Delcy Rodríguez sostuvo, por su parte, que el desarrollo de los 17 campos podría generar más de US$ 209.000 millones en ingresos fiscales para Venezuela.
La diferencia entre las enormes reservas venezolanas y su producción efectiva explica buena parte de la apuesta. Venezuela posee alrededor de 303.000 millones de barriles de reservas probadas, las mayores del mundo, pero actualmente produce cerca de 1,25 millones de barriles diarios, muy por debajo de su potencial.
El desafío será transformar esas reservas bajo tierra en producción real. Para hacerlo serán necesarias inversiones multimillonarias en pozos, oleoductos, refinerías y otras instalaciones.
Por qué el petróleo venezolano es estratégico para Trump
El acuerdo tiene también un objetivo doméstico para la Casa Blanca. Trump afirmó que el aumento de la oferta permitirá reducir el precio de la gasolina para los estadounidenses.
La administración busca asegurar una nueva fuente estable de crudo en un escenario internacional marcado por fuertes tensiones energéticas. Además, buena parte del petróleo venezolano es crudo pesado, un tipo de hidrocarburo que históricamente fue procesado por refinerías estadounidenses especialmente preparadas para trabajar con esas variedades.
Para Washington, el entendimiento significa además ampliar considerablemente su influencia sobre uno de los mayores activos energéticos del mundo. Los 65.000 millones de barriles incluidos representan aproximadamente una quinta parte de todas las reservas probadas venezolanas.
Para Caracas, en cambio, el objetivo declarado es conseguir el capital y la tecnología necesarios para recuperar una industria que durante décadas fue la principal fuente de ingresos del país.
El acuerdo después de la captura de Nicolás Maduro
El entendimiento petrolero representa además un nuevo capítulo en la transformación política de Venezuela ocurrida durante 2026.
El acuerdo fue alcanzado meses después de la operación militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales vinculados al narcotráfico y el narcoterrorismo. Tras su salida del poder, Delcy Rodríguez quedó al frente del gobierno interino venezolano y abrió una etapa de cooperación con Washington.
Trump había expresado desde entonces su intención de que las compañías estadounidenses tuvieran un papel central en la recuperación de la industria energética venezolana.
El nuevo pacto lleva esa estrategia mucho más lejos: en lugar de limitarse a permitir nuevamente la operación de petroleras estadounidenses en Venezuela, plantea una participación mayoritaria de intereses estadounidenses sobre campos que concentran decenas de miles de millones de barriles.
Las dudas sobre cómo funcionará el control estadounidense
A pesar de la magnitud del anuncio, todavía falta conocer la arquitectura jurídica del acuerdo.
Entre los modelos evaluados durante las negociaciones apareció la posibilidad de otorgar concesiones o arrendamientos de largo plazo sobre determinados campos a empresas estadounidenses. Pero cualquier mecanismo deberá enfrentar las normas venezolanas que reservan al Estado un papel central en la explotación de los hidrocarburos.
Tampoco está claro cuánto tiempo será necesario para aumentar significativamente la producción. Incluso con inversiones inmediatas, rehabilitar campos petroleros y construir o reparar infraestructura energética puede demandar años.
Por eso, aunque Trump presentó el acuerdo como una herramienta para reducir los precios de los combustibles, sus efectos sobre la producción mundial de petróleo difícilmente sean inmediatos.
Lo que sí representa desde ahora es un cambio de escala en la relación entre Washington y Caracas: Estados Unidos busca pasar de las sanciones y el enfrentamiento con el gobierno venezolano a ocupar un lugar central en la explotación de una parte sustancial de las mayores reservas petroleras del planeta.
¿Cuánto petróleo venezolano quedará bajo control estadounidense?
El acuerdo anunciado por Trump comprende más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas distribuidas en 17 campos. Equivale aproximadamente al 21,5% de las reservas totales de Venezuela.
¿Estados Unidos compró el petróleo de Venezuela?
No se presentó el acuerdo como una compra convencional. Según funcionarios estadounidenses, se establecerá una asociación con empresas privadas que otorgará a intereses estadounidenses una participación mayoritaria en la explotación de los campos. Los términos jurídicos completos todavía no fueron divulgados.
¿Cuánto petróleo tiene Venezuela?
Venezuela posee aproximadamente 303.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo, las mayores del mundo. Sin embargo, su producción es muy inferior a ese potencial debido al deterioro de la infraestructura y años de baja inversión.