La interna libertaria entre sus figuras más sólidas se mantiene activa. En esta ocasión, la tensión volvió a encenderse luego de que
Santiago Caputo impulsara la llegada de
Verónica Pérez a la Coordinación Ejecutiva del PAMI, un puesto que ocupaba
Juan Cruz Montero, señalado puertas adentro como una de las figuras que había ganado peso dentro del ala a cargo de
Karina Milei.
Pérez, abogada y escribana, estaba al frente de la Unidad de Gestión Local VIII de San Martín y llegó al cargo después de la renuncia de Montero, quien permaneció en funciones hasta completar el traspaso. El mismo Caputo fue quien la presentó en la sede central del PAMI, un gesto que desde su entorno no despertó gran dramatismo ya que, es sabido que la funcionaria "es amiga de Santiago", según trascendió.
El recambio coincidió con la salida de María Florencia Zicavo, síndica general del PAMI, quien había llegado en abril desde el Ministerio de Justicia y dejó el puesto por “motivos personales”.
Tanto ella como Montero habían sido asociados en los últimos meses al sector de Karina y habían adquirido protagonismo mientras quedaba en duda la continuidad de las principales autoridades del organismo, aunque la sindicatura todavía permanece sin reemplazante.
Interna libertaria
La disputa interna ya había tenido un episodio de mayor tensión en agosto, cuando Esteban Leguízamo y Carlos Zamparolo pusieron sus cargos a disposición y el Ministerio de Salud decidió no aceptar sus renuncias tras la intervención de Karina Milei. Desde entonces, el PAMI quedó atravesado por versiones sobre su conducción, mientras el organismo se mantiene atravesado por reclamos respecto a prestaciones, medicamentos y demoras en autorizaciones que llevaron a la judicialización de los servicios.
En ese marco, la llegada de una funcionaria cercana a Caputo adquiere un peso especial, dado que el asesor presidencial conserva influencia sobre el área de Salud desde la llegada de Mario Lugones al ministerio, y su aparición pública para acompañar a Pérez sirvió de señal de apoyo en momentos en que dentro del Gobierno se especula sobre un retroceso de su espacio frente al avance del sector de Karina.
El movimiento también deja bajo la lupa a Zamparolo, actual subdirector y uno de los funcionarios que continúa en la estructura pese a haber puesto su cargo a disposición durante la crisis de agosto. Fuentes cercanas lo conciben como una figura clave en el manejo operativo y presupuestario del organismo, con intervención en contrataciones, convenios y ejecución de recursos, por lo que su permanencia constituye otro de los puntos sensibles de la interna.
A la pelea por el control de la estructura se suma el peso que tiene el PAMI por su presupuesto, su despliegue territorial y la cobertura de más de cinco millones de jubilados y pensionados. En plena proximidad del calendario electoral, los movimientos dentro de la obra social alimentan, además, las versiones sobre una disputa por más recursos de cara a la campaña.