El ex ministro Martín Guzmán se metió de lleno en la discusión por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y marcó diferencias con la iniciativa promovida por el Gobierno de Javier Milei. “La reforma de la carta orgánica del BCRA que necesita el país es distinta a la que empuja el Gobierno”, sostuvo el exministro de Economía, mientras el oficialismo busca avanzar con el proyecto en el Senado.
Entre sus principales objeciones, Guzmán apuntó contra el mandato prioritario de preservar el valor de la moneda, los cambios en el mecanismo de remoción de las autoridades de la entidad y la posibilidad de utilizar activos del Central como garantía para operaciones de financiamiento. Sobre este último punto, planteó que “lo que creo que está haciendo el Gobierno con esta reforma es contar con más respaldo para cosas que posiblemente ya esté haciendo”.
El exfuncionario también reclamó mayor transparencia sobre el endeudamiento del BCRA y puso el foco en el manejo de las reservas. “No debería poder pasar que un día saquen el oro, que es un activo –es decir, no es deuda-, y no sepamos qué está ocurriendo hasta tanto se le dé la gana a una autoridad de contarlo”, afirmó. El titular del Central, Santiago Bausili, sostuvo la semana pasada ante el Senado que los movimientos de oro se encuentran documentados y registrados y que las auditorías de 2023, 2024 y 2025 no formularon observaciones.
Sin embargo, Guzmán coincidió con uno de los ejes centrales de la discusión: restringir la posibilidad de financiar el déficit mediante emisión monetaria. “Con el diario del lunes, habiendo visto toda la película, hubiera preferido contar con menos flexibilidad, pero siempre con la posibilidad de ir al Congreso y pedirle autorización para emitir por una razón extraordinaria”, reconoció sobre su experiencia durante la gestión de Alberto Fernández.
En ese sentido, defendió un esquema en el que el Banco Central no pueda financiar por sí mismo los déficits públicos, aunque conserve herramientas para intervenir sobre la liquidez y el Ejecutivo pueda recurrir al Congreso ante una emergencia. “No es que el instrumento hay que prohibirlo para siempre como plantea el Gobierno, sino que hay que limitarlo por el uso excesivo de esa flexibilidad”, concluyó.