El presidente Javier Milei enviará este martes al Congreso el Presupuesto 2027, el último de su actual mandato y una pieza central para ordenar la estrategia oficialista de cara al año electoral. A diferencia de las presentaciones anteriores, el Presidente no hablará por cadena nacional ni concurrirá a la Cámara de Diputados para exponer los principales lineamientos del proyecto.
La iniciativa marcará la hoja de ruta económica del Gobierno para 2027 y funcionará, además, como una suerte de plataforma electoral de Milei, que ya anticipó que buscará su reelección. Allí quedarán definidas las proyecciones de inflación, las prioridades de gasto y el alcance de los nuevos recortes, en momentos en que el mandatario insiste con que “la motosierra sigue prendida”.
El Gobierno también buscará evitar un nuevo traspié parlamentario y garantizar la aprobación del Presupuesto, después de los problemas que atravesó durante los primeros años de gestión. Para la Casa Rosada, conseguir la sanción sería una señal hacia los mercados y una herramienta para reducir tensiones económicas en la previa de la campaña presidencial.
El tratamiento del Presupuesto coincidirá con la reactivación en el Senado de la reforma política, que incluye la eliminación de las PASO. Esa discusión dependerá en buena medida de los gobernadores cercanos al oficialismo, que reclaman fondos y la reanudación de obras públicas paralizadas. En ese escenario, la negociación presupuestaria y la electoral quedarán estrechamente vinculadas.
Las conversaciones podrían incluir desde la suspensión de las primarias hasta acuerdos por listas colectoras, fondos, obras o pactos electorales en las provincias. Diego Santilli quedará en el centro de esa negociación, mientras Milei intentará sumar respaldos sin abandonar su principal bandera económica: el equilibrio fiscal.