El Congreso recibió el proyecto llamado Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Horas después, la Oficina del Presidente publicó un comunicado en el que el presidente
Javier Milei llamó a “poner una pausa a otras discusiones” y concentrar la atención de lleno en la causa Malvinas, intención que se manifiesta desde aquella cadena nacional en la que anunció mayores sanciones a las empresas que se aboquen a la explotación hidrocarburífera.
El proyecto propone un esquema de sanciones más severo para quienes exploten recursos naturales sin autorización argentina en el territorio reclamado por el país, además de extender las consecuencias a accionistas y proveedores involucrados en esas actividades.
Asimismo, la iniciativa plantea derogar la Ley 26.659, sancionada en 2011, y reemplazarla por un régimen que, según el Ejecutivo, busca desalentar la explotación considerada ilegítima; además de incorporar un Sistema de Seguridad Nacional, conducido por un Consejo de Seguridad Nacional, para coordinar áreas diplomáticas, económicas, de defensa, jurídicas y de inteligencia, junto con la protección de infraestructura crítica.
Dos meses después de criticar el episodio vivido en el Mundial 2026 con la bandera de Malvinas sostenida por la Selección, el Gobierno insiste en que la Ley de Defensa se trata de un “marco normativo integral y coordinado” frente a las amenazas que identifica sobre la soberanía nacional.
En el comunicado, la Presidencia afirmó que las medidas adoptadas hasta el momento fueron “insuficientes e ineficaces” para defender la Causa Malvinas y reclamó respaldo político para avanzar con el proyecto. Milei convocó así “a toda la dirigencia política a poner una pausa a otras discusiones” y pidió darle “máxima prioridad y celeridad” al tratamiento de la iniciativa.
“No podemos darle el lujo a quienes usurpan nuestro territorio de no trabajar juntos para la recuperación de nuestras Islas Malvinas que son y serán argentinas”, concluyó el mandatario en el comunicado oficial.