La gira de Javier Milei por Nueva York quedó sin la bilateral con Donald Trump que esperaba el Gobierno argentino. Según La Política Online, la Cancillería apuntaba a conseguir un encuentro con el mandatario estadounidense que permitiera avanzar en un respaldo al reclamo argentino por Malvinas, pero la reunión formal no se concretó. Trump, en cambio, mantuvo distintos encuentros con mandatarios y líderes internacionales durante su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En ese escenario, Milei se reunió con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Del encuentro también participaron el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo. Tras la conversación, Quirno explicó: “hablamos de la relación bilateral, como por ejemplo de inversiones, de la relación estratégica, del Escudo de las Américas, de cómo avanzamos en la profundidad de nuestra alianza”. En la agenda informada no figuró la cuestión Malvinas.
Siempre de acuerdo a LPO, Rubio, por su parte, destacó públicamente la relación con el Gobierno argentino. “Me complace ver al Presidente de Argentina en Nueva York hoy. Nuestra relación bilateral es sólida, y nuestro hemisferio es más seguro gracias a nuestra estrecha cooperación en temas de energía, minerales críticos y agricultura”, publicó el funcionario estadounidense. El mensaje confirmó una agenda concentrada en asuntos económicos y estratégicos, pero tampoco hizo referencia al reclamo de soberanía.
Según LPO, tras no concretarse la bilateral con Trump, la expectativa de la Cancillería pasó a una posible fotografía durante una cena de gala con líderes internacionales. “Sueñan que haya una foto de Trump con Milei y Burnham”, afirmó al medio un diplomático al tanto de las conversaciones. La misma fuente evaluó que “la gira ya es un fracaso total” y cuestionó la estrategia diplomática desplegada por el Gobierno argentino.
El episodio se produjo el mismo día en que Milei reivindicó ante la ONU que Malvinas constituye “una causa nacional” y reclamó retomar las negociaciones con el Reino Unido. La ausencia del tema en la conversación informada con Rubio dejó así un contraste entre uno de los ejes centrales del discurso presidencial y la agenda bilateral difundida tras el encuentro con uno de los principales funcionarios de la administración estadounidense.