25.09.2026 / PRIVATIZACIÓN

La Justicia rechazó levantar la cautelar que impide la privatización de AySA

La Sala II de la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo platense rechazó el recurso extraordinario presentado por la empresa estatal. La resolución no es la primera derrota que sufre AySA en los tribunales. Los detalles.





La Justicia bonaerense asestó un nuevo revés a las intenciones de avanzar con la privatización de AySA. La Sala II de la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo platense rechazó el recurso extraordinario presentado por la empresa estatal y mantuvo firme la medida cautelar que frena el proceso.

El fallo, que declara inadmisible el planteo de la demandada por considerar que las medidas cautelares no constituyen una sentencia definitiva, fue firmado de manera unánime por el tribunal.

El rechazo de la Cámara no equivale a un final para la disputa ni implica que la privatización haya quedado sin efecto. Lo que sí definió el tribunal bonaerense es que, por tratarse de una empresa de carácter federal, no le corresponde a esa jurisdicción resolver el fondo del conflicto. Por eso giró el expediente al Juzgado Federal N°2, Secretaría N°4, de La Plata.

Según recordó la propia Cámara, la ley 26.854 fija que el juez que tome el caso deberá expedirse sobre el alcance y la vigencia de la cautelar en un plazo que no puede exceder los cinco días. De esa definición dependerá buena parte del futuro inmediato del proceso de privatización.

La resolución no es la primera derrota que sufre AySA en los tribunales. El recorrido judicial había comenzado cuando un juzgado de primera instancia le dio la razón al Defensor del Pueblo bonaerense y dispuso la medida cautelar. Después, la propia Cámara ratificó esa decisión al rechazar la apelación de la empresa. Ahora, ese mismo tribunal completó el cuadro al negarle también la vía extraordinaria con la que buscaba torcer el resultado.

A pesar de la vigencia de la restricción judicial, la administración del presidente Javier Milei continuó moviendo sus fichas en el tablero privatizador. Recientemente, el Ministerio de Economía llevó a cabo la apertura de las ofertas técnicas para definir el futuro operativo de la empresa.

La disputa por la concesión quedó polarizada entre dos grandes actores del sector privado. Por un lado, se presentó el Grupo Roggio; por el otro, un consorcio encabezado por el empresario Mauricio Filiberti, conocido popularmente como "El Rey del Cloro". Detrás de esta última propuesta empresarial operan camuflados los hermanos Juan y Patricio Neuss, quienes se perfilan como los grandes favoritos del gobierno para asumir el control del servicio de agua y saneamiento.

Más allá de definir quién quedará al frente de la empresa, el litigio se centra en las condiciones bajo las cuales debería concretarse el traspaso y en qué obligaciones deberá conservar el futuro operador. La cautelar vigente le impide a AySA modificar, limitar, reducir, diferir, suspender o desnaturalizar los compromisos vinculados al acceso al agua potable, la salud pública y el ambiente mientras la Justicia analiza el fondo del asunto.

La Defensoría bonaerense, que impulsó la medida, advirtió sobre el riesgo de que la privatización derive en demoras en las obras, recortes de inversión o controles más laxos, con potenciales efectos sanitarios y ambientales. Ese planteo fue el que llevó a la Cámara a confirmar la cautelar el pasado 8 de septiembre.

Desde el otro lado, el Gobierno defiende que sumar un operador con espalda técnica y financiera permitirá ampliar la red de agua y saneamiento y elevar la calidad del servicio.