En la antesala de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, el Gobierno continúa con la organización del cronograma, que quedó bajo la coordinación de Mara Gorini por decisión de
Karina Milei. Una de las discusiones es el encuentro con expresidentes que se realizará el domingo 8 de noviembre en el ex CCK, para el cual el oficialismo pretende convocar a distintos exmandatarios pero dejar afuera a
Cristina Fernández de Kirchner.
La posibilidad de reunir a todos los expresidentes había sido planteada por el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, durante una reunión con Karina Milei, quien recibió la propuesta pero marcó un límite con la presencia de Cristina. Según fuentes citadas por e
lDiarioAR, el Gobierno analiza invitar a Mauricio Macri, Adolfo Rodríguez Saá, y hasta a Alberto Fernández, entre otros. Sin embargo, se resiste a la presencia de la líder del PJ.
Por orden de la Presidencia, que quedó en manos de la organización oficial, Gorini fue designada como interlocutora con la Iglesia, con el fin de fortalecer el vínculo con el Episcopado durante la visita. En Casa Rosada también buscan evitar conflictos en torno a la llegada de León XIV, cuyo paso por el país incluirá una visita al Cottolengo Don Orione de Claypole, una misa en Luján y un encuentro pastoral en Córdoba.
La rigidez del régimen domiciliario
Mientras tanto, en el entorno de Cristina analizan los antecedentes de otros detenidos o condenados que obtuvieron autorizaciones judiciales para participar de actividades religiosas.
Entre los casos mencionados figuran Ricardo César Araujo, investigado y luego absuelto por crímenes de lesa humanidad en Bahía Blanca, quien pudo concurrir a la primera comunión de su nieta; y Néstor Ramón Vignolles, condenado por crímenes de lesa humanidad en Mar del Plata, a quien le autorizaron asistir dos veces por mes a misa en un convento de las Carmelitas Descalzas.
Representantes sindicales, empresarios y movimientos sociales podrán compartir una jornada con el Sumo Pontífice el 9 de noviembre en la UCA, mientras que el encuentro con los expresidentes está previsto para el día anterior. Sin embargo, quedará en suspenso la discusión sobre la asistencia de la expresidenta que cumple prisión domiciliaria hace más de un año, tema que la Conferencia Episcopal no volvió a mencionar tras la negativa del Ejecutivo.