La vicepresidenta de la Nación,
Victoria Villarruel, despliega su propia agenda internacional en España, en paralelo al viaje de
Javier Milei a París por la Argentina Week. Allí participó del XII Foro Parlamentario Iberoamericano que se desarrolla este 1° y 2 de octubre en Madrid y se reunió con el presidente del Senado español, Pedro Rollán, junto a los senadores Maximiliano Abad, Natalia Gadano, Martín Goerling y Sandra Mendoza.
El encuentro con Rollán tuvo como eje los vínculos parlamentarios entre ambos países. Villarruel contó que la reunión apuntó a “fortalecer los vínculos entre nuestros países, compartir experiencias y seguir trabajando por una Iberoamérica unida basada en el diálogo, la cooperación y el respeto institucional”, en el marco de las actividades del Grupo Parlamentario de Amistad Iberoamericano.
El foro comenzó este jueves a las 10 en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados español y tendrá como oradores a su presidenta, Francina Armengol; el secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand; el canciller español, José Manuel Albares, y Rollán. El cierre de la jornada estará a cargo del rey Felipe VI, mientras que durante el día se abordarán temas como inteligencia artificial, polarización, desinformación, amenazas híbridas, igualdad de género y los desafíos geopolíticos.
La actividad continuará el viernes con una sesión plenaria en el Palacio del Congreso de los Diputados, donde los presidentes de los parlamentos y los jefes de las distintas delegaciones expondrán sus conclusiones. También se presentarán los resultados de las cuatro mesas de trabajo desarrolladas durante el encuentro, que reunirán los principales ejes discutidos por los representantes parlamentarios.
Mayor distancia de Milei
Mientras Milei concentra su actividad en París para atraer inversiones en el marco de la Argentina Week -donde habló de desregulación de la inteligencia artificial para el desarrollo del país y de nuevas reformas-, y llevar a cabo una bilateral con
Emmanuel Macron; la vice se pronunció sobre dicha tecnología en el Foro Iberamericano desde una postura contraria a la del Presidente en la ONU.
Durante su intervención, Villarruel sostuvo que la discusión sobre la inteligencia artificial no es solamente tecnológica, sino que involucra el impacto de esas herramientas sobre el trabajo y la vida social. “Es una encrucijada humana. No habrá un Estado eficiente, ni una democracia plena, si no situamos al ser humano que trabaja en el centro de toda innovación tecnológica”, afirmó.
Asimismo, reclamó un rol activo de los Estados y los Parlamentos frente a los efectos de la reconversión tecnológica sobre las pequeñas y medianas empresas. "Si no intervienen con programas audaces de apoyo” a las PyMEs, ese proceso puede profundizar “la inequidad en la distribución del dividendo digital”, advirtió. Además, pidió “políticas públicas serias que defiendan el arraigo federal y la industrialización”.
Otro de los ejes fue el empleo, sobre el cual Villarruel sostuvo: “Ante los desafíos, la respuesta jamás puede ser el repliegue asistencialista ni la resignación de un subsidio permanente. Ninguna transferencia económica va a sustituir jamás la dignidad sagrada del trabajo”. En esa línea, cerró: “El trabajo es realización moral, dignifica a las familias y es el norte innegociable de toda política económica”.