El diputado nacional Máximo Kirchner continuó este jueves su agenda en San Juan con una participación en el encuentro “Democracia, interior y participación”, acompañado por Sergio Uñac, la senadora Celeste Giménez, legisladores nacionales y dirigentes del peronismo. Allí concentró su discurso en la situación económica, la distribución de los recursos y el rol de las instituciones.
“Nosotros entendemos, tenemos que tratar de gobernar para los 48 millones argentinos y argentinas. Es duro lo que vive la gente, necesitamos dar las discusiones que sean necesarias para transformar esta realidad y por eso proponemos la creación de una herramienta que aporte recursos a los sectores más ajustados por Milei y a las provincias”, señaló en referencia al proyecto que propone aplicar un gravamen del 3% a las Transferencias Internacionales de Capital.
El diputado también cuestionó los indicadores económicos que exhibe el Gobierno nacional y comparó el actual escenario con el final de la gestión de Fernando de la Rúa. “Si en algún momento este gobierno tuvo un buen dato de la economía, no va a tener más. De la Rúa en diciembre de 2001 tenía deflación porque la gente no comía, los precios bajaban en Argentina. Esto no quiere decir que uno está defendiendo un proceso inflacionario, lo que digo es que pensemos las cosas que estamos diciendo, y no nos atemos a situaciones que muchas veces tienen que ver con contexto y eventualidades. No hay equilibrio social sin justicia fiscal”.
Kirchner profundizó esa definición al plantear que “cuando nosotros decimos justicia fiscal por equilibrio social, quiere decir que nadie va a dejar de ganar, pero muchos van a dejar de perder. Tenemos que lograr que las familias argentinas dejen de tener la calculadora en la cabeza todo el tiempo”.
El dirigente de Fuerza Patria también cargó contra el fallo de la Corte Suprema que habilitó la derogación de la Ley de Tierras. “El Congreso Nacional a partir de la movilización popular, impidió la extranjerización de la tierra que ponía en riesgo la soberanía nacional, y ellos desconocen a la soberanía como un bien colectivo, desconocen lo que representa para la soberanía los excombatientes de Malvinas organizados. Es grave que tres personas en un país de cuarenta y ocho millones estén diciendo la manera que lo deciden. Es gravísimo”. Y concluyó: “Nuestro país necesita realmente tener una Corte Suprema que defienda el interés de los argentinos y argentinas”.