El ex presidente Mauricio Macri volvió a apuntar contra el kirchnerismo y ensayó una particular interpretación de la historia del peronismo al sostener que Carlos Menem representó su última etapa positiva. “No es lo mismo el primer Perón que el último Perón. Lamentablemente, Menem fue el último Perón, y el kirchnerismo nos volvió al primer Perón, el del resentimiento”, afirmó el exmandatario.
El fundador del PRO profundizó sus críticas y acusó al kirchnerismo de representar “el resentimiento, la arbitrariedad, el populismo barato, la no meritocracia, la no cultura del trabajo”. Además, apeló a una frase de Mario Vargas Llosa para cuestionar el respaldo electoral al peronismo: “No puedo entender un país tan lindo, tan maravilloso, que siga votando a aquellos que lo empobrecen todos los días”.
Macri también cuestionó lo que definió como una apropiación del aparato estatal. “Todavía tienen chance de volver”, advirtió, y agregó: “Ahora, muy mezclado con la apropiación del Estado: el que llega a gobernar se apropia del Estado y se naturaliza enriquecerse. Y el ser humano nunca opera con moderación”.
Durante la entrevista, el expresidente se refirió además a las razones por las que decidió no volver a competir por la Casa Rosada. “Entre la Ciudad y la Presidencia hay un abismo de simbolismo. Yo pensé que eran escalones: Boca, la Ciudad… No. Esto es cuántico, porque hay algo que depositamos en el Presidente: lo queremos idealizar”, explicó.
En ese sentido, recordó las restricciones que sintió durante sus cuatro años de gobierno y aseguró que esa experiencia terminó alejándolo de una nueva candidatura. “Empecé a sentir una asfixia que fue parte de lo que me hizo no querer volver a ser candidato. Es como no vivir, es como no respirar. Es muy fuerte”, confesó Macri, quien contrastó esa etapa con sus años al frente de la Ciudad de Buenos Aires, una gestión que aseguró haber disfrutado “mucho”.