Las crecidas de los principales ríos del Litoral volvieron a encender las alarmas este miércoles, luego de varios días de precipitaciones que elevaron los niveles de la Cuenca del Plata. La situación afecta especialmente a Entre Ríos y Corrientes, aunque también genera consecuencias en Misiones, donde continúan las restricciones para recorrer algunos sectores del Parque Nacional Iguazú.
La Garganta del Diablo permanece cerrada al público desde agosto, cuando las autoridades retiraron preventivamente las pasarelas ante el riesgo provocado por el aumento del caudal. Este miércoles también quedó inhabilitado el Sendero Verde por las condiciones meteorológicas adversas, mientras los guardaparques mantenían una evaluación permanente de la situación.
El Instituto Nacional del Agua advirtió que durante los próximos siete días podrían registrarse nuevas precipitaciones sobre el noreste de la Cuenca del Plata. En el río Uruguay, una onda de crecida avanzaba por el tramo medio y los niveles superaban las marcas de alerta en Alvear, La Cruz, Yapeyú, Paso de los Libres y Bonpland. Una situación similar se registraba en Concordia, Puerto Yeruá, Colón y Concepción del Uruguay.
El panorama también era delicado sobre el sistema Paraguay-Iguazú-Paraná. El Alto Paraná registraba a la altura de Guairá una nueva onda de crecida, mientras el río Iguazú presentaba niveles elevados en Andresito por las abundantes lluvias de los últimos días. En Yacyretá, además, el caudal de ingreso aumentaba por la combinación de ambos fenómenos.
La suba del agua también alcanzaba al Paraná entre Corrientes y La Paz, asociada al incremento de las descargas de Yacyretá. Frente a este escenario, el INA mantiene el seguimiento de los cursos de agua ante la posibilidad de nuevas lluvias y una continuidad de las crecidas que ya condicionan la actividad turística y mantienen en alerta a buena parte del Litoral.