12.10.2026 / DERROTA OFICIAL

No fue para Milei: el Nobel de Economía lo ganaron Robert Hall y Michael Woodford

La Real Academia Sueca de Ciencias anunció que los economistas estadounidenses Robert Hall y Michael Woodford fueron distinguidos con el Premio Nobel de Economía 2026 por sus aportes a las políticas de estabilización macroeconómica. El reconocimiento fue para dos investigadores cuyos modelos son utilizados por bancos centrales y gobiernos de todo el mundo.



Pese a sus reiteradas reivindicaciones de sus conocimientos económicos y sus aspiraciones de convertirse en una referencia mundial de la disciplina, Javier Milei tendrá que seguir esperando. La Real Academia Sueca de Ciencias anunció este lunes 12 de octubre que el Premio Nobel de Economía 2026 fue otorgado a los estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford, por sus investigaciones sobre los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica.

El reconocimiento distingue décadas de trabajo académico que permitieron desarrollar modelos para comprender mejor las crisis económicas y diseñar políticas destinadas a amortiguar sus consecuencias. Los aportes de ambos economistas constituyen actualmente una parte fundamental de las herramientas utilizadas por bancos centrales y ministerios de Economía de distintos países.

De esta manera, el prestigioso galardón volvió a quedar lejos del presidente argentino, que suele presentar sus ideas económicas como una contribución revolucionaria a la disciplina. Esta vez, la Academia Sueca optó por premiar a dos investigadores que dedicaron sus carreras a estudiar cómo funcionan las economías y qué pueden hacer los gobiernos para estabilizarlas.

Quiénes son los ganadores del Nobel de Economía 2026

Robert Hall, de 83 años, es profesor de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, y uno de los principales especialistas en macroeconomía y comportamiento del consumo. Sus investigaciones demostraron que las decisiones de gasto de las familias dependen, en buena medida, de las expectativas sobre sus ingresos futuros.

Uno de sus trabajos más influyentes, publicado en 1978, permitió comprender por qué los consumidores modifican sus decisiones de gasto frente a nueva información económica y cómo esas conductas afectan el funcionamiento general de la economía.

Por su parte, Michael Woodford, de 71 años, es profesor de la Universidad de Columbia y uno de los principales referentes de la denominada macroeconomía neokeynesiana.

Sus investigaciones contribuyeron a explicar cómo las tasas de interés, las expectativas de inflación y las decisiones de los bancos centrales pueden influir sobre la actividad económica.

Entre sus principales aportes se encuentra el desarrollo de modelos que permiten comprender cómo las autoridades monetarias pueden intervenir para reducir las fluctuaciones económicas y evitar que las crisis se profundicen.

Un Nobel para quienes estudian cómo estabilizar la economía

La Academia Sueca destacó que los trabajos de Hall y Woodford permitieron mejorar significativamente las herramientas disponibles para enfrentar grandes crisis macroeconómicas.

El presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas, John Hassler, explicó que las investigaciones de los galardonados proporcionaron una base teórica sólida para los modelos utilizados actualmente por bancos centrales y gobiernos.

Según señaló, sus aportes permiten enfrentar mejor perturbaciones económicas como las crisis energéticas o los cambios repentinos en el consumo de los hogares.

Los investigadores fueron fundamentales para desarrollar modelos que parten de las decisiones individuales de familias y empresas para explicar el comportamiento de la economía en su conjunto.

Este enfoque permitió superar algunas limitaciones de los modelos macroeconómicos tradicionales y construir herramientas más precisas para evaluar los efectos de las políticas monetarias y fiscales.

En particular, sus investigaciones adquirieron relevancia después de la crisis financiera internacional de 2008 y durante las perturbaciones económicas provocadas por la pandemia y las posteriores crisis energéticas.

Milei y su particular relación con la teoría económica

El reconocimiento también ofrece un contraste con el discurso económico del presidente argentino, que convirtió sus enfrentamientos con el pensamiento keynesiano y su defensa de la escuela austríaca en una de sus principales marcas políticas.

Mientras Milei suele cuestionar las intervenciones estatales en la economía y reivindicar las virtudes del mercado, los trabajos distinguidos este año se inscriben en una tradición que estudia precisamente cómo las políticas públicas pueden contribuir a estabilizar la actividad económica.

Esto no significa que Hall y Woodford defiendan cualquier intervención estatal ni que sus investigaciones constituyan una refutación directa de las ideas del mandatario argentino. Pero sí evidencia que buena parte de la macroeconomía contemporánea continúa desarrollando herramientas para comprender y mejorar la intervención de los bancos centrales y los gobiernos.

El premio también tiene una particularidad: a diferencia de las cinco categorías originales establecidas por Alfred Nobel, el galardón de Economía fue creado en 1968 por el Banco Central de Suecia y comenzó a entregarse en 1969.

Los ganadores de esta edición compartirán 12 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 1,2 millones de dólares, y recibirán la distinción el próximo 10 de diciembre en Estocolmo.

Por ahora, el Nobel de Economía seguirá sin tener un presidente argentino entre sus ganadores. Y aunque Milei ha hecho de sus conocimientos económicos una parte central de su identidad política, la Academia Sueca volvió a inclinarse por una trayectoria de investigación académica antes que por las batallas ideológicas que protagoniza el libertario.