Miles de estudiantes y docentes junto a organizaciones sociales, sindicales y políticas coparon las inmediaciones de la Plaza de los Dos Congresos desde temprano en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria Otra vez la represión y la lluvia, pero no detuvo los reclamos en contra del DNU 70/23, la extranjerización de la tierra y la defensa de la Ley de Financiamiento Universitario.
A las 15:30, el clima empezó a cambiar y detrás de las vallas ubicadas sobre Entre Ríos, la Policía empezó a tirar agua a través del camión hidrante y gases para alejar a algunos manifestantes que intentaron tirar las vallas.
A la misma hora, y mientras el humo de las bengalas se mezclaba con el potente chorro del hidrante, a 100 metros hacia la avenida 9 de julio se empezaban a leer mensajes, adhesiones y consignas desde el escenario montado en la plaza, donde se leyó el documento oficial.
Incluso protegido con máscaras, algunos reportes gráficos comenzaron a sentir el efecto de los gases lacrimógenos al igual que los manifestantes que estaban en las vallas.
Testigos del hecho advirtieron a distintos medios presentes sobre posibles infiltrados que tienen la cara tapada y que estuvieron arrojando palos al otro lado de las vallas. "No son de los nuestros", remarcaron los manifestantes.
De la movilización participaron el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina (FUA) y cuentan con el acompañamiento de la CGT, las dos CTA y gremios como ATE. También marcharon la UTEP, organizaciones sociales, partidos de izquierda y el peronismo, como La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro, entre otros.
El gobernador Axel Kicillof se sumó a la movilización y criticó el desfinanciamiento por parte del gobierno de Javier Milei.
Si bien en una primera instancia se había analizado realizar la concentración en el Palacio de Tribunales para apuntar al rol judicial en el conflicto, finalmente rectores, gremios docentes, no docentes y agrupaciones estudiantiles acordaron fijar el acto central en las puertas del Poder Legislativo.
LECTURA DEL DOCUMENTO
"El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la Ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el poder Judicial nos han dado la razón sancionando una Ley, declarando inconstitucional la pretensión del gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)", remarcaron los universitarios.
La ciencia y la tecnología, agregaron los organizadores de la marcha, "son parte sustantiva de la universidad pública argentina y contribuyen de manera fundamental a la soberanía del conocimiento y de la soberanía tecnológica". Hacer ciencia, explicaron en ese sentido, "es producir conocimiento, innovación y las universidades son protagonistas del ecosistema innovador que, en todas sus disciplinas, aportan al crecimiento económico y al patrimonio artístico e intelectual de nuestro pueblo. Es generar herramientas que nos permitan crecer como país, que nos permitan comprender la realidad que nos toca vivir".
La universidad pública, además, "es una herramienta fundamental de justicia social, movilidad social ascendente y construcción de soberanía nacional. Sin embargo, garantizar su gratuidad no alcanza si las y los estudiantes no cuentan con las condiciones económicas necesarias para sostener sus estudios, y sobre todo si el gobierno nacional se sigue negando a cumplir la Ley", subrayaron.
Y concluyeron: "Sin educación pública, sin profesionales de excelencia y sin desarrollo científico soberano, no existen posibilidades reales de consolidar un país con equidad, autonomía y desarrollo social. Los países que se soñaron grandes, capaces de asegurar una vida y un ambiente saludables para sus pueblos son aquellos que hicieron la apuesta sostenida de tener un sistema de educación de calidad, ciencia y tecnología nacional con capacidades de resolución de sus problemas, y un dispositivo que movilice el talento y la creatividad social en todos sus niveles. Esos sueños son los que estamos expresando en esta quinta marcha, es lo que estamos soñando para nuestra patria. Por ello tiene la potencia de hacer converger las grandes luchas por una vida digna y la obligación indelegable del Estado de garantizarla".