
El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció este jueves que la estabilización macroeconómica debe traducirse en más crecimiento y en creación de empleo. Lo hizo la directora de Comunicación del organismo, Julie Kozack, en su conferencia de prensa regular en Washington. Según explicó, ese fue uno de los ejes de las conversaciones por la tercera revisión técnica del acuerdo firmado con la Argentina en abril de 2025.
Kozack enumeró cuatro medidas acordadas con el Gobierno:
- Profundizar el mercado de capitales y el hipotecario, para ampliar el acceso al financiamiento y sostener la demanda interna. La vocera la definió como una de las medidas clave.
- Aumentar la flexibilidad del mercado laboral para favorecer el empleo privado.
- Avanzar con las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente.
- Facilitar las inversiones estratégicas dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuyos proyectos aprobados superan los US$ 76.000 millones.
Una economía que se enfría
El mensaje del Fondo llega en un momento delicado para la actividad. Las consultoras coinciden en que la economía cayó en el tercer trimestre, tras la baja del segundo, lo que configuraría una recesión técnica. La confirmación oficial depende del Indec, que publicará a mediados de noviembre el EMAE de septiembre.
El propio organismo ya había ajustado sus proyecciones. Hace dos semanas, en el informe Perspectivas de la Economía Mundial, recortó el crecimiento esperado para 2026 al 2,1%, desde el 3,5% que estimaba en julio.
Meta fiscal, reservas y posible waiver
El acuerdo técnico mantiene la exigencia fiscal. La meta de superávit para este año sigue en 1,4%, igual que en abril y por encima del 1,3% que el Gobierno prevé en el Presupuesto 2027. Kozack, por su parte, subrayó el compromiso oficial con el ancla fiscal y con la recomposición de reservas.
En ese último punto hay un frente abierto. La compra de dólares por parte del Banco Central se aceleró este año, pero sigue por debajo de lo que exige el programa. Kozack no descartó que el Directorio deba otorgar un nuevo waiver, una dispensa por el incumplimiento de la meta de reservas netas, y dijo que se esperará su decisión.
La aprobación final del Directorio está prevista para principios de diciembre y habilitaría un desembolso de US$ 900 millones. Consultada por el riesgo país, que ronda los 750 puntos, Kozack evitó hacer pronósticos. Sostuvo que la mejor vía para reducirlo es continuar con el programa, acumular reservas y fortalecer la posición externa. También pidió no sobreinterpretar la redacción del comunicado sobre los “próximos pasos”, que según dijo refiere a los procedimientos habituales del organismo.
La síntesis de la vocera fue que Argentina debe mantener el rumbo con políticas firmes y ampliar los avances logrados. Queda por ver cómo se combina esa continuidad con un reclamo explícito de mayor actividad, en un contexto de caída del producto.