Argentina deberá afrontar en las próximas dos décadas un exigente calendario de vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con
compromisos que superan los US$73.500 millones hasta 2046. El período más complejo comenzará en 2028 y se extenderá hasta 2032, con pagos anuales que rondarán o superarán los US$9.000 millones.
El punto máximo llegará en 2030, cuando los compromisos previstos equivalen actualmente a unos US$11.600 millones. Un año después, en 2031, el país deberá desembolsar alrededor de US$11.070 millones, de acuerdo con la conversión a dólares del cronograma de pagos publicado por el organismo.
Los
datos oficiales del FMI están expresados en Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta utilizada por el organismo, por lo que su equivalente en dólares puede variar de acuerdo con la cotización. El calendario incluye devolución de capital, intereses y distintos cargos vinculados a los programas argentinos.
Cuánto deberá pagar Argentina al FMI
La presión sobre las cuentas externas crecerá rápidamente durante los próximos años. Según las estimaciones en dólares difundidas a partir del cronograma del Fondo, los compromisos previstos son:
2027: US$7.840 millones.
2028: US$9.658 millones.
2029: US$10.703 millones.
2030: US$11.601 millones.
2031: US$11.070 millones.
2032: US$9.333 millones.
2033: US$5.708 millones.
2034: US$3.391 millones.
2035: US$1.795 millones.
2036: US$300 millones.
Entre 2037 y 2046, en tanto, los vencimientos caerían considerablemente y se ubicarían en torno a los US$212 millones anuales. Así, la mayor parte del esfuerzo estará concentrada durante los próximos seis años.
El
calendario oficial del Fondo confirma esa fuerte concentración. A valores expresados en DEG, por ejemplo, los compromisos de 2028 ascienden actualmente a 7.133 millones de DEG, mientras que el cronograma incluye capital, intereses, sobrecargos y otros conceptos.
2030, el año más difícil
El mayor desafío aparece en 2030. Ese año se superponen pagos correspondientes a los distintos programas que Argentina mantiene con el Fondo y el monto total estimado en dólares alcanza los US$11.601 millones.
El volumen es relevante porque los pagos al FMI requieren disponibilidad de divisas. Por eso, más allá del equilibrio de las cuentas fiscales en pesos, la capacidad para cumplir el calendario dependerá en buena medida de la acumulación de reservas del Banco Central, el saldo comercial y el acceso del país al financiamiento.
La presión seguirá siendo elevada en 2031 y 2032. Recién desde 2033 el perfil de vencimientos comenzará a disminuir de manera significativa.
El calendario es consecuencia de la sucesión de programas acordados por Argentina con el organismo, incluido el préstamo extraordinario negociado durante el gobierno de Mauricio Macri en 2018, su posterior refinanciación durante la administración de Alberto Fernández y el nuevo programa de Facilidades Extendidas firmado por el gobierno de Javier Milei en abril de 2025.
Este último acuerdo contempló inicialmente US$20.000 millones. Según
los registros del FMI al 30 de septiembre de 2026, Argentina ya había recibido 11.452 millones de DEG correspondientes al programa vigente.
Qué queda por pagar en 2026
Antes de ingresar en los años de mayores vencimientos, Argentina todavía tiene compromisos durante el último tramo de 2026. Según el calendario del FMI actualizado al 30 de septiembre, quedan obligaciones por 898,7 millones de DEG entre octubre y diciembre.
La mayor parte
corresponde a intereses, cargos y sobrecargos que vencen en noviembre, mientras que para el 24 de diciembre figura una devolución de capital por 250 millones de DEG.
El escenario se produce mientras Argentina continúa siendo el principal deudor del FMI. El organismo calcula que el país mantiene una deuda cercana a los US$56.700 millones, una exposición muy superior a la de cualquier otro miembro.
La apuesta del Gobierno para conseguir los dólares
El gobierno de Javier Milei sostiene que el crecimiento de las exportaciones permitirá mejorar la capacidad del país para enfrentar los compromisos externos. Entre los sectores considerados centrales aparecen Vaca Muerta y las exportaciones energéticas, la minería - especialmente cobre y litio -, el complejo agroexportador y los servicios basados en el conocimiento.
El problema central será transformar ese aumento de exportaciones en acumulación efectiva de reservas. Durante el período 2028-2032 no solo deberán afrontarse los vencimientos con el Fondo, sino también el resto de las obligaciones en moneda extranjera del sector público.
En ese contexto, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, planteó durante las reuniones anuales del organismo la posibilidad de que Argentina llegue incluso a adelantar pagos.
"Serán como Grecia, pagarán por adelantado", afirmó durante una actividad en la que participó el ministro de Economía, Luis Caputo.
Para que ese escenario pueda concretarse, sin embargo, Argentina deberá conseguir una cantidad significativa de dólares durante los próximos años. El desafío no termina con el programa económico actual: el calendario muestra que el grueso de los pagos al Fondo se concentra precisamente hacia el final de esta década y el comienzo de la próxima.