28.06.2023 / Judiciales

Espionaje ARA San Juan: Casación define si permite a Borinsky salvar a Macri

El magistrado, que visitaba a Macri en la quinta de Olivos, rechazó apartarse de la causa e insiste en que la recuzación de la querella "ya fue oportunamente resuelta". Ahora sus compañeros de Casación deberán definir si sigue en la causa.




La Cámara Federal de Casación Penal debe definir si permite al juez Mariano Borinsky, uno de sus integrantes, intervenir en el caso del espionaje a los familiares de la tripulación del ARA San Juan, donde se ve involucrado el expresidente Mauricio Macri.

El juez fue recusado por las querellas de la causa que consideran que no es un magistrado imparcial por sus reiteradas visitas a escondidas al entonces presidente Mauricio Macri en la Quinta de Olivos. 

Pero Borinsky rechazó el martes las acusaciones en su contra con argumentos formales y pidió a sus colegas que los planteos de las querellas “sean desestimados de plano”.“Resulta insoslayable traer a consideración que en una oportunidad anterior el suscripto ya había sido desinsaculado –por sorteo del 14/9/22 efectuado por la Presidencia de esta Cámara- para intervenir en esta misma causa”, se defendió Borinsky.

Y recordó que “esta Sala II resolvió: ‘RECHAZAR por extemporánea (art. 60 in fine del CPPN) la presentación formulada por la querella’”. “Esa resolución motivó la interposición de un recurso extraordinario federal que fue declarado inadmisible por esta Sala II”, agregó, para de demostrar que la controversia a su criterio ya fue saldada.

En esa línea, sostuvo que “el nuevo intento de someter a estudio del Tribunal una cuestión que ya fue oportunamente resuelta, sin esgrimir causales sobrevinientes a aquella decisión, se presenta improcedente y contraria a los principios de preclusión y progresividad que rigen el debido proceso”.

La abogada Valeria Carreras, que representa a la querella mayoritaria del caso y fue la primera que recusó a Borinsky, le respondió al letrado: "Nos asiste la razón, no solo en el temor fundado de parcialidad sino en lo cuestionable, imprudente e inapropiado de la relación juez y el expresidente".

Y es que, si se queda en la causa, Borinsky (junto a Guillermo Yacobucci y Ángela Ledesma) tendrá que revisar el escandaloso sobreseimiento del ex mandatario que definieron tres jueces puestos a dedo por el propio Macri en la Cámara Federal porteña,  para quienes el espionaje contra los familiares de los submarinistas estuvo justificado.
Ayer el juez Yacobucci convocó a dos colegas para resolver estas incidencias de Ledesma y Borinsky. La convocatoria fue a sorteo. Una vez designados, esa dupla se sumará a Yacobucci para ver si aceptan la excusación de Ledesma. Si la aceptan, los mismos tres camaristas deberán abordar la situación de Borinsky. Y pueden hacerlo todo en el mismo acto resolutivo. Si la rechazan, Ledesma podrá participar del incidente que hace al visitante de Macri.

Si los colegas de Borinsky apoyan a las querellas, el visitante de Macri deberá dejar la causa del espionaje a los familiares de la tripulación del ARA San Juan. Si, por el contrario, respaldan al camarista, el tribunal finalmente quedará integrado por Yacobucci, Ledesma y Borinsky.

El amigo de Macri fue designado recientemente para intervenir en la causa en reemplazo del camarista Alejandro Slokar, que es uno de los pocos jueces de la Cámara de Casación que no se alinea con los intereses del macrismo y fue desplazado del expediente a pedido de las defensas de Macri y de los ex jefes de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Apenas designado, Borinsky fue recusado por las querellas primero por la que representa Valeria Carreras y luego por la que encabeza el abogado Luis Tagliapietra.

La participación de Borinsky en este caso provocó hasta la reacción de la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien se hizo eco del desplazamiento del caso del ARA San Juan del camarista Slokar y de la llegada del visitante de Macri en la quinta de Olivos: “Es joda. Más explícito no se consigue”, lanzó Cristina sobre la designación.

Mientras Borinsky insiste en permanecer en la causa, la decisión final queda en manos de sus compañeros.