19.08.2026 / COMPLICADO

Cerimedo, indagado por intento de femicidio, se negó a declarar mientras su expareja lo acusa de enviarle "sicarios"

El exasesor de Javier Milei quedó detenido en Bolivia y no respondió preguntas ante la Justicia. Su expareja Nadia Beller, víctima del ataque armado, lo señaló por ese hecho y aportó detalles sobre las horas previas y posteriores a los tres disparos.





Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei y socio fundador de La Derecha Diario, se negó a brindar declaración en el marco de la causa que lo investiga por tentativa de femicidio a su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller. En paralelo, esta confía en que “tuvo que ver” en el ataque armado que sufrió el lunes por la noche, por el cual su brazo derecho "quedó destrozado". 

El consultor político, actualmente asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, fue detenido cuando se disponía a abordar un vuelo hacia Buenos Aires y luego pasó a quedar formalmente detenido por orden de la Justicia boliviana. Tras su negativa a declarar, permanece bajo custodia mientras avanza la investigación por el ataque contra Beller, quien recibió tres disparos frente a un hotel de Santa Cruz de la Sierra.

La investigación busca determinar quiénes planificaron el atentado y qué vínculo tuvieron con los dos hombres que ejecutaron el ataque. El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, advirtió que la pesquisa no se limita a Cerimedo y que podrían existir otros autores intelectuales, mientras la Policía intenta reconstruir qué ocurrió antes y después de la agresión.

Las acusaciones de Beller contra Cerimedo

Desde el hospital donde permanece internada, Beller responsabilizó directamente a su expareja. En diálogo con DTV sostuvo: “Él (Cerimedo) me mandó a los sicarios, él sabe quiénes son”, y agregó: “Si no fingía estar muerta, me remataban”. Luego, en una entrevista con Radio 10, insistió: “Estoy segura de que tuvo que ver”.



La abogada describió además las consecuencias físicas y emocionales del ataque: “Afortunadamente los impactos no me dieron en órganos vitales. Tengo el brazo derecho destrozado, el hueso que me lo han reconstruido está bastante astillado, pero entiendo que no hay ningún disparo que haya comprometido mi vida, por eso es que estuve consciente en todo momento”. También contó: “Estoy bastante dolorida, muy conmocionada. Cierro los ojos y es una pesadilla tras otra”.

Según contó Beller, Cerimedo la había convocado al hotel bajo el pretexto de que iría una joven con información que supuestamente podía perjudicar al expresidente boliviano Evo Morales sobre un presunto caso de abuso sexual. La supuesta joven le canceló el encuentro y, en su lugar, dos hombres vestidos de repartidores aparecieron y la atacaron. 

“Estoy plenamente segura de que él tiene que ver porque el primer día que me citan, ellos me justifican de que no se presentaron porque vieron a los dos guardias que mandó Fernando. Además, supuestamente su policía, tuvo contacto con el hijo del sicario”, afirmó.

“Obviamente que Fernando no esperaba que yo viva para contar estas cosas y que en mi celular y en la cartera toda esta información nunca salga a la luz”, agregó la abogada, y sostuvo sobre su huida: “Fernando, en vez de venir acá a verme tras que sucede esto, lo que hace es conseguir un vuelo hacia Buenos Aires e intentar fugarse con una mochila de dinero”.

Cerimedo, cada vez más complicado 

El ataque ocurrió cuando dos hombres arribaron el hotel donde se encontraba y uno de ellos le disparó tres veces a corta distancia. Según la investigación, uno de los proyectiles impactó en el tórax, otro en el cuello y el restante en un brazo. La abogada se arrojó al piso y fingió estar muerta, mientras los agresores le sustraían el celular y la cartera antes de escapar.

A la causa se suman antecedentes de violencia entre ambos, ya que Beller había publicado fotografías de agresiones que atribuyó a Cerimedo y conversaciones en las que él le pedía perdón. La Policía lo buscó luego del ataque y lo detuvo en el aeropuerto Viru Viru.

En ese contexto, Beller también describió la influencia que, según ella, tenía su expareja en Bolivia: “En verdad, es el que gobierna”. Además, afirmó que Cerimedo conocía negocios vinculados al oro, la nafta, el gasoil y el combustible y sostuvo que le había dicho que su esposa, Natalia Basil, no era corrupta “porque ella fue quien filtró los audios (de Andis) para parar la corrupción de Milei y su hermana”.

Mientras la Justicia continúa la investigación, la causa contra Cerimedo se perfila cada vez más complicada y su negativa para declarar alimenta las sospechas sobre su responsabilidad en los disparos, que quedaron bajo la carátula de tentativa de femicidio.