27.02.2026 / PUNTOS CLAVE

Uno a uno, todos los detalles del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

El Senado aprobó el histórico entendimiento con el bloque europeo, que establece las consignas que competen al mapa económico del Mercosur y principalmente de la Argentina.




Según la Cancillería, el Acuerdo abre nuevas oportunidades para la inserción internacional del MERCOSUR y fortalece el acceso de sus exportaciones al mercado europeo. La UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del MERCOSUR por un valor aproximado de u$s61.000 millones. Además, otorgará acceso preferencial para otro 7,5% -equivalente a u$s 4.700 millones- y así beneficiará a casi la totalidad de las exportaciones del bloque a la UE, se informó oficialmente.

Asimismo explicaron que "las proyecciones de mediano y largo plazo muestran un impacto aún más significativo para la Argentina. Las exportaciones argentinas a la Unión Europea prevén un crecimiento de alrededor de 76% en los primeros cinco años de vigencia del acuerdo y hasta 122% en un horizonte de diez años". "En términos de valores, las exportaciones pasarían de casi u$s8.641 millones en 2025 a u$s15.166 millones en el plazo de cinco años y a u$s19.165 millones, más que duplicándose en un horizonte de diez años", agregaron.

Enseguida destacaron que el "este crecimiento estará impulsado no sólo por los sectores tradicionales, sino especialmente por el fuerte dinamismo de sectores como la energía y la minería, en particular los proyectos vinculados al litio, el cobre y los hidrocarburos".

El Acuerdo permitirá además diversificar y ampliar la canasta exportadora e incorporar nuevos productos y servicios al comercio bilateral. Las exportaciones agroindustriales registrarían un crecimiento cercano al 15% (se destacan la carne, pesca y economías regionales), mientras que las exportaciones industriales podrían expandirse alrededor de 30%, con foco en autopartes e insumos industriales, especialmente químicos y petroquímicos. "Cabe resaltar que la UE es la principal fuente de inversión extranjera directa (IED) en la Argentina, con un stock cercano a USD 75.000 millones, equivalente al 40% de la IED total. En ese marco, el Acuerdo -junto con el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)- refuerza el contexto de previsibilidad para sectores estratégicos como energía, minería, industria, infraestructura y tecnología", informaron.

Para cerrar, destacaron que "este Acuerdo reafirma la decisión de la Argentina de avanzar hacia una economía más abierta, competitiva y regida por reglas claras, como condición necesaria para volver a crecer, atraer inversiones y generar empleo genuino".

LOS QUE GANAN Y LOS QUE PIERDEN
La puesta en marcha del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur implicará una reducción progresiva de aranceles, es decir, de los impuestos que se aplican a la importación de bienes, y una mayor apertura de mercados entre ambos bloques. El objetivo central es facilitar el comercio y ampliar el acceso recíproco para productos y servicios, aunque el impacto será desigual según los sectores y los países involucrados.

En la actualidad, el Mercosur mantiene aranceles elevados, que en algunos rubros alcanzan hasta el 35%, como en el caso de autopartes y automóviles. También existen barreras altas para la importación de maquinarias, productos farmacéuticos y químicos, lo que encarece costos y limita la competencia. Con el acuerdo, Europa aparece entre los principales beneficiados: sus exportadores industriales y de servicios accederán con menos trabas al mercado sudamericano y, además, las empresas europeas podrán participar en compras públicas dentro del Mercosur, un punto clave del entendimiento.

Sin embargo, no todos los sectores europeos celebran el acuerdo: la apertura genera preocupación entre productores agropecuarios, especialmente de carne y azúcar, que enfrentarán una mayor competencia sudamericana. El tratado contempla mecanismos de resguardo: si un sector sensible se ve seriamente perjudicado, podrán suspenderse de manera temporal las preferencias arancelarias.

Del lado del Mercosur, los grandes ganadores serían los agroexportadores y sectores estratégicos como el litio, además de industrias que podrían abaratar costos al importar maquinaria y tecnología europeas. En contraste, las industrias protegidas por altos aranceles aparecen como las más expuestas, ya que deberán competir con productos europeos que, en sus países de origen, muchas veces reciben subsidios o ayudas estatales.

La gran incógnita que atraviesa el debate es cómo y a qué velocidad se abrirán las aduanas. El ritmo de desgravación arancelaria y los plazos de implementación serán determinantes para medir el impacto real del acuerdo y para definir si la apertura se convierte en una oportunidad de desarrollo o en un desafío difícil de absorber para los sectores más vulnerables.