12.06.2026 / INSÓLITO

El día que le cortaron la luz Adorni por falta de pago, aunque ya "había encontrado el pendrive" y era multimillonario

La polémica alrededor del patrimonio del jefe de Gabinete escala hasta límites insospechados, luego de que presentara su dudosa declaración jurada.




Durante años nadie lo supo. Ni sus seguidores, ni sus colegas, ni quienes compartían con él espacios de trabajo. Tampoco parecía saberlo demasiado el propio Manuel Adorni. Sin hacer ruido, sin exhibiciones de riqueza y sin reivindicarse jamás como un pionero del universo cripto, el actual jefe de Gabinete habría construido una fortuna personal gracias a inversiones en bitcoin realizadas hace más de diez años.

Al menos eso es lo que surge de las explicaciones que acompañaron la rectificación de su declaración jurada, presentada luego de más de tres meses de demora y en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Según su versión, una parte sustancial de los fondos que le permitieron afrontar viajes internacionales, remodelaciones, compras inmobiliarias y un notable salto patrimonial provendría de ahorros generados durante su actividad privada e invertidos tempranamente en criptomonedas.

La revelación sorprendió incluso a quienes lo conocieron antes de desembarcar en el Gobierno. Lejos de la imagen de un magnate tecnológico o de un inversor serial, Adorni llevaba una vida que parecía bastante más cercana a la de cualquier profesional de clase media que a la de alguien que escondía cientos de miles de dólares en activos digitales.

La historia adquiere un matiz todavía más curioso cuando se revisan algunas de sus propias publicaciones en redes sociales. El 23 de octubre de 2018, cuando según sus explicaciones ya era poseedor de una fortuna construida gracias al bitcoin, Adorni contó públicamente que le habían cortado la electricidad de su vivienda. "Hoy me cortaron la luz en casa. Supuse un ataque para silenciarme. Pensé que había sido para que callara. Temí por mi familia", escribió en aquel momento. La intriga duró poco. "Finalmente descubrí que me la habían cortado por falta de pago. Un papelón", agregó horas después.



La anécdota quedó archivada durante años como una humorada más dentro de su actividad en redes. Sin embargo, tras la presentación de su nueva declaración jurada, el episodio adquirió una dimensión inesperada: mientras una empresa distribuidora le suspendía el suministro eléctrico por una factura impaga, Adorni asegura que ya era dueño de inversiones que terminarían generándole ganancias por cientos de miles de dólares. La contradicción es uno de los puntos que más alimenta las dudas sobre el relato oficial.

Especialistas en criptomonedas señalaron que, si efectivamente hubiera realizado inversiones por los montos que hoy describe, debería existir documentación financiera, movimientos bancarios y registros verificables que permitan reconstruir el recorrido de esos fondos. También remarcaron que resulta llamativo que alguien con semejante nivel de exposición al mercado cripto prácticamente no haya dejado huellas públicas de ese interés durante más de una década.

Mientras tanto, la Justicia intenta determinar si los ingresos declarados por el funcionario guardan relación con el crecimiento de su patrimonio. El fiscal Gerardo Pollicita ya solicitó información complementaria a organismos públicos para analizar las sucesivas versiones presentadas por Adorni y contrastarlas con la documentación disponible.

Así, la figura del jefe de Gabinete quedó atrapada entre dos imágenes difíciles de compatibilizar: la del hombre que aseguraba sufrir cortes de luz por falta de pago y la del visionario financiero que, en silencio, multiplicaba su patrimonio gracias a una apuesta temprana por el bitcoin. La pregunta que ahora intentan responder la política, la Justicia y la opinión pública es sencilla: si la fortuna estaba ahí desde hace más de una década, ¿por qué nadie la vio hasta ahora? Tal vez el jefe de gabinete es el único que "la ve".