La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), comenzó a preparar una reforma legal destinada a suspender o eliminar futuras elecciones por orden del copresidente Daniel Ortega. La iniciativa podría cancelar los comicios generales previstos para 2027 y consolidar definitivamente el régimen que Ortega encabeza junto con su esposa, Rosario Murillo.
El Parlamento nicaragüense anunció un "plan de trabajo" para traducir en leyes las declaraciones realizadas por Ortega durante el acto por el 47° aniversario de la Revolución Sandinista. Allí, el dirigente de 80 años afirmó que no volverían a realizarse elecciones que permitieran a la oposición disputar el poder.
"Aquí no volverá a haber elecciones", sostuvo Ortega, quien también prometió construir mediante la Asamblea Nacional un "muro" contra los partidos opositores, a los que acusa de actuar al servicio de intereses extranjeros. El mandatario no explicó qué mecanismo constitucional se utilizará ni precisó si se eliminarán todos los comicios o solamente aquellos con competencia entre diferentes fuerzas políticas.
La Asamblea prepara la reforma electoral
La Asamblea Nacional está ampliamente dominada por el sandinismo y no existe dentro del cuerpo legislativo una oposición con capacidad para frenar la iniciativa. El oficialismo presentó el proceso como una reforma destinada a garantizar la "paz, seguridad y estabilidad" del país.
Por el momento, el Parlamento anunció la elaboración de las modificaciones, pero todavía no se difundió públicamente un articulado definitivo. Tampoco está claro si el régimen eliminará formalmente las elecciones, las reemplazará por otro sistema de designación o prohibirá la participación de organizaciones consideradas opositoras.
La diferencia es relevante: la decisión política fue expresada de manera directa por Ortega, pero su implementación jurídica todavía debe ser plasmada en una reforma constitucional o electoral. La legislación, sin embargo, no enfrentaría obstáculos significativos en una Asamblea controlada por el Gobierno.
La medida podría dejar sin efecto la próxima elección presidencial, inicialmente prevista para noviembre de 2027. El calendario ya había sido modificado mediante una reforma que amplió el mandato presidencial de cinco a seis años.
Ortega y Murillo concentran el poder en Nicaragua
Ortega gobierna Nicaragua de manera ininterrumpida desde 2007, después de haber ocupado la presidencia durante la década de 1980. En los últimos años, su Gobierno modificó la Constitución para establecer una copresidencia compartida con Rosario Murillo, hasta entonces vicepresidenta.
Las reformas fortalecieron el control del Ejecutivo sobre los demás poderes del Estado y ampliaron las facultades de la pareja gobernante. Organizaciones internacionales sostienen que Nicaragua atraviesa un proceso de concentración del poder marcado por la persecución de opositores, el cierre de medios y organizaciones civiles y la eliminación de garantías políticas.
La última elección presidencial se realizó en noviembre de 2021. Ortega obtuvo un nuevo mandato después de que las autoridades encarcelaran, inhabilitaran o empujaran al exilio a varios de los principales candidatos opositores. Estados Unidos, la Unión Europea y distintos gobiernos latinoamericanos desconocieron la legitimidad del proceso.
La crisis política se profundizó después de las protestas antigubernamentales de 2018. La represión estatal dejó cientos de muertos y provocó una ola de detenciones, exilios y cancelaciones de personerías jurídicas. Desde entonces, miles de organizaciones no gubernamentales, universidades y asociaciones religiosas fueron cerradas por las autoridades.
Las críticas internacionales al régimen de Ortega
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que la eliminación de las elecciones agravaría las restricciones a las libertades públicas y a la participación democrática en Nicaragua.
La Unión Europea reclamó la liberación de los presos políticos y la realización de elecciones "transparentes y creíbles". El bloque también pidió el restablecimiento de las libertades de expresión, reunión y asociación.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó el anuncio como una nueva expresión del carácter dictatorial del Gobierno nicaragüense y aseguró que Washington no permanecerá "de brazos cruzados". Rubio llamó a la comunidad internacional a aumentar la presión sobre Ortega y Murillo.
Representantes de la oposición en el exilio sostuvieron que la reforma no produciría un cambio sustancial respecto del funcionamiento actual del sistema. Afirmaron que en los últimos años las elecciones ya se habían convertido en "simulacros", debido a la ausencia de competencia, el control del aparato electoral y la persecución de candidatos.
Sin embargo, la eliminación explícita de los comicios marcaría un nuevo paso: Nicaragua dejaría incluso de conservar las instituciones electorales formales utilizadas hasta ahora para legitimar la continuidad del oficialismo.
Qué puede pasar con las elecciones de 2027
El siguiente paso será la presentación del proyecto ante la Asamblea Nacional. Debido a la mayoría del FSLN, se espera que cualquier propuesta impulsada por Ortega sea aprobada sin dificultades.
Todavía resta conocer si la reforma suprimirá definitivamente el voto presidencial y legislativo o si establecerá condiciones que hagan imposible la participación opositora. También deberá definirse cómo se renovarán los cargos públicos y qué ocurrirá cuando termine el actual mandato de la copresidencia.
En cualquier escenario, el anuncio anticipa una profundización del aislamiento diplomático de Nicaragua y abre la posibilidad de nuevas sanciones internacionales contra funcionarios, organismos estatales y sectores económicos vinculados con el régimen.
¿Nicaragua ya eliminó formalmente las elecciones?
Todavía no se conoció el texto definitivo de la reforma. Daniel Ortega ordenó avanzar con la eliminación de las elecciones y la Asamblea Nacional anunció un plan legislativo para cumplir esa instrucción.
¿Cuándo debía celebrarse la próxima elección presidencial?
La próxima elección general estaba prevista para noviembre de 2027, después de que una reforma ampliara la duración del mandato presidencial a seis años.
¿Quiénes gobiernan Nicaragua?
Daniel Ortega y Rosario Murillo ejercen actualmente una copresidencia. Ambos concentran el control del Poder Ejecutivo, mientras el oficialismo domina la Asamblea Nacional y las principales instituciones estatales.