En la antesala de una nueva celebración de
San Cayetano, patrono del trabajo, el mercado laboral se ve atravesado por un grave deterioro. Desde el inicio de la gestión de
Javier Milei ya van más de
341 mil empleos registrados perdidos, mientras el crecimiento del trabajo informal y de los monotributistas configura un escenario marcado por la precarización y el retroceso de los ingresos.
Los datos elaborados a partir de estadísticas del INDEC, el SIPA, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) muestran que
desde diciembre de 2023 cerraron 28.262 empresas y se destruyeron 341.396 puestos de trabajo registrados. La construcción, la industria manufacturera, el comercio, las actividades inmobiliarias y el transporte aparecen entre los sectores más golpeados. Únicamente el agro, las finanzas y la minería se destacan como las áreas de mayor crecimiento.
En abril, durante una exposición en la Fundación Libertad, Milei destacó un aumento neto de 113 mil puestos de trabajo entre fines de 2023 y fines de 2025.
Sin embargo, el propio gráfico exhibido por el Presidente reflejaba una pérdida de 241 mil empleos asalariados registrados y un incremento de 346 mil trabajadores independientes, un cambio que distintos analistas vinculan al denominado "emprendedurismo de supervivencia".
Aunque la tasa de desocupación se ubicó en el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, la mejora fue acompañada por un fuerte avance de la
informalidad. El empleo no registrado alcanzó el 44,2%, el nivel más alto de los últimos tres años, y entre comienzos de 2024 y el mismo período de este año se incorporaron más de 603 mil trabajadores informales, mientras desaparecieron 246 mil puestos registrados.
La reducción del empleo también impactó sobre el Estado nacional. En junio se eliminaron otros 1.656 cargos y la baja acumulada desde el inicio de la actual administración llegó a 69.800 puestos, producto de contratos no renovados, retiros voluntarios, jubilaciones sin reemplazo y el cierre o achicamiento de organismos públicos.
Poder adquisitivo en baja
A este panorama se suma la pérdida del poder de compra de los salarios. Un informe del Centro CIFRA advirtió que el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió más del 40% de su capacidad adquisitiva desde la asunción de Milei y hoy apenas alcanza para cubrir poco más de la mitad de la canasta básica alimentaria de una familia tipo.
En un nuevo 7 de agosto, las cifras sobre empleo e ingresos vuelven a ubicar al trabajo en el centro de las preocupaciones de quienes llegan a San Cayetano para pedir por un empleo o por conservar el que aún tienen.