Trabajadores del Hospital Garrahan volverán a movilizar tras el veto del Gobierno a la emergencia pediátrica. La medida se llevará adelante durante 48 horas, entre el viernes 11 y el domingo a la misma hora, con el objetivo de exigir una recomposición salarial urgente, frenar la fuga de profesionales y reclamar mayor presupuesto para el centro de salud.
La primera jornada de la protesta incluirá una movilización que partirá a las 15:30 desde el Congreso de la Nación hacia Plaza de Mayo, en una convocatoria conjunta con la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) y otras agrupaciones sindicales. La consigna apunta a rodear el Congreso para reforzar el rechazo a la totalidad de los vetos presidenciales, en un contexto de creciente malestar por el ajuste en salud y educación.
El presidente Javier Milei vetó la ley de emergencia en septiembre del año pasado, luego de aprobarse en el Senado con 62 votos a favor y ocho en contra. La norma preveía un refuerzo presupuestario para la compra de insumos, medicamentos y equipamiento en hospitales pediátricos, además de una recomposición salarial para todo el personal de salud (que no podía ubicarse por debajo del nivel de noviembre de 2023) y una exención de Ganancias sobre horas extra y guardias.
"Este veto, lejos de ser una señal de fortaleza, es un recurso desesperado de un gobierno en crisis. Por eso, la respuesta no puede esperar: vamos a profundizar la lucha", planteó el secretario general de ATE Garrahan, Alejandro Lipcovich, en la antesala de la medida. Además, adelantó que la marcha junto al sector académico buscará convertirse en una movilización multitudinaria.
Desde el mismo gremio, el delegado adjunto Gerardo Oroz apuntó contra la dirigencia sindical nacional y reclamó una respuesta de mayor escala: "Con estos vetos definidos ayer por el gobierno, las centrales sindicales de la CGT y la CTA deberían convocar el paro general, involucrando al conjunto de los trabajadores en la defensa de la salud, la educación y el salario". Sin embargo, aclaró que el hospital no dejará su reclamo sujeto a esa definición: "No vamos a esperarlos, necesitamos intervenir ya, en un contexto donde el gobierno está golpeado".
El conflicto se da mientras el Garrahan, pese a sostener un nivel de equipamiento que se destaca por ser de los más avanzados de la región, atraviesa lo que los propios gremios describen como un proceso de vaciamiento. Los salarios son insuficientes y la salida de profesionales se volvió una tendencia, por lo que el sistema de salud continúa atravesado por el contexto de crisis derivado del ajuste nacional.