
Los apagones de internet se convirtieron en una herramienta utilizada por distintos gobiernos para intentar controlar las comunicaciones durante protestas, conflictos y crisis políticas. Pero la expansión de aplicaciones capaces de conectar teléfonos directamente, sin depender de redes móviles ni de internet, está empezando a poner a prueba la efectividad de esa estrategia.
El caso más reciente ocurrió en India. Durante las protestas estudiantiles desarrolladas en Nueva Delhi en julio, las autoridades restringieron el acceso a internet en sectores de la ciudad y algunos manifestantes comenzaron a utilizar Bitchat, una aplicación lanzada en 2025 por Jack Dorsey, cofundador de Twitter, que permite comunicarse a través de conexiones Bluetooth entre dispositivos cercanos.
La reacción del gobierno indio mostró hasta dónde puede llegar esta nueva disputa tecnológica: el 23 de julio ordenó a GitHub, la plataforma de desarrollo de software propiedad de Microsoft, restringir en India el acceso a tres repositorios que contenían el código y archivos de Bitchat. La orden exigía hacerlo en un plazo de tres horas.
Cómo funciona Bitchat sin conexión a internet
A diferencia de WhatsApp, Telegram o Signal, Bitchat no necesita conectarse a un servidor central para intercambiar mensajes entre usuarios próximos. La aplicación utiliza Bluetooth Low Energy (BLE) y crea una red entre los teléfonos que tienen instalada la aplicación.
Los dispositivos pueden comunicarse directamente y, dentro de una red con suficientes usuarios, actuar como intermediarios para transmitir mensajes. De esta manera, cada nuevo teléfono puede extender el alcance de la red.
La arquitectura descentralizada introduce un problema adicional para los gobiernos que intentan interrumpir las comunicaciones: no existe un servidor central que pueda simplemente desconectarse.
Namrata Maheshwari, responsable de políticas de cifrado de la organización de derechos digitales Access Now, explicó que esa característica impide que exista un "interruptor" central capaz de apagar la aplicación. Una vez instalada, puede continuar funcionando mientras los dispositivos se encuentren dentro de la proximidad física necesaria para mantener la red.
Esto no significa que Bitchat pueda sustituir completamente a internet. Su alcance y funcionamiento dependen de la cantidad y proximidad de los dispositivos que integran la red. Pero en concentraciones multitudinarias, protestas o situaciones de emergencia puede ofrecer un canal alternativo cuando las telecomunicaciones tradicionales dejan de estar disponibles.
India intentó bloquear el código de Bitchat
El conflicto escaló cuando el Centro de Coordinación de Delitos Cibernéticos de India (I4C), dependiente del Ministerio del Interior, ordenó a GitHub restringir el acceso a tres repositorios vinculados con Bitchat.
Según la argumentación oficial conocida a través de la orden, la arquitectura anónima y descentralizada de la aplicación podía dificultar la interceptación legal de comunicaciones y ser utilizada para coordinar actividades ilegales o mantener comunicaciones durante restricciones de internet.
Dorsey respondió haciendo pública la notificación. "El gobierno de India no quiere tecnologías como Bitchat y quiere eliminarlas", afirmó el empresario al divulgar la medida.
El episodio abrió además un debate jurídico sobre los límites de las facultades estatales para restringir software de código abierto. India ya había bloqueado aplicaciones y servicios digitales, pero defensores de los derechos digitales señalaron que el intento de restringir geográficamente repositorios que contienen código fuente introduce un terreno diferente.
El problema para las autoridades es también técnico. El código abierto puede copiarse, modificarse y alojarse nuevamente en otros servidores o plataformas. Al momento de la publicación del informe de Rest of World, los repositorios continuaban accesibles en India y ya habían aparecido copias en plataformas descentralizadas.
430.000 usuarios diarios en medio de las protestas
El intento de restricción coincidió con una explosión del uso de Bitchat.
La aplicación alcanzó un récord de 430.000 usuarios activos diarios en India el 26 de julio, según datos de la firma de inteligencia de mercado Sensor Tower citados por Rest of World. Entre el 20 y el 26 de julio, el país representó además el 74% de todas las descargas mundiales de Bitchat.
No fue la única aplicación de este tipo que creció. Durante las protestas también aumentaron las descargas de herramientas de comunicación offline como Briar y Bridgefy. El fenómeno muestra que, frente a una interrupción de internet, los usuarios pueden desplazarse rápidamente hacia tecnologías alternativas.
La paradoja es que el intento gubernamental de limitar Bitchat pudo contribuir a darle todavía mayor visibilidad. Especialistas consultados por Rest of World señalaron que la difusión pública de la orden llevó una herramienta hasta entonces conocida principalmente en círculos tecnológicos a una audiencia mucho más amplia.
De Hong Kong a India: las aplicaciones contra los apagones
La utilización de redes alternativas durante protestas no comenzó con Bitchat.
Durante las movilizaciones de Hong Kong de 2014, FireChat se convirtió en una herramienta utilizada por manifestantes para intercambiar mensajes sin depender de las redes móviles. La aplicación empleaba conexiones directas entre dispositivos para mantener canales de comunicación incluso cuando la infraestructura convencional estaba congestionada o no estaba disponible.
Más de una década después, el mismo principio reapareció con tecnologías más desarrolladas. Las descargas de Bitchat crecieron durante protestas en Myanmar, Nepal, Uganda, Madagascar e Irán. La aplicación también llegó al primer puesto de la App Store de Apple en Jamaica durante los cortes eléctricos provocados por un huracán.
La utilidad de estas redes, por lo tanto, excede las protestas políticas. Terremotos, huracanes, incendios, conflictos armados o fallas masivas de infraestructura pueden dejar a una población temporalmente sin acceso a las telecomunicaciones habituales.
La nueva batalla por el control de las comunicaciones
La expansión de estas aplicaciones plantea una disputa que va más allá de Bitchat. Durante años, los gobiernos pudieron interrumpir gran parte de las comunicaciones digitales ordenando a las compañías telefónicas y proveedores de internet suspender sus servicios.
Las redes descentralizadas alteran ese esquema porque desplazan parte de la infraestructura desde grandes empresas y servidores hacia los propios dispositivos de los usuarios.
Para las autoridades indias, esa característica representa un problema de seguridad porque dificulta la interceptación de comunicaciones y puede facilitar actividades ilegales. Para organizaciones defensoras de los derechos digitales, en cambio, la posibilidad de comunicarse durante un apagón resulta fundamental para mantener el contacto con familiares, acceder a servicios de emergencia, documentar acontecimientos y evitar que un gobierno pueda controlar completamente el flujo de información.
El episodio indio expone así una nueva etapa de una disputa tecnológica y política global. Si los Estados pueden apagar internet, el próximo desafío será determinar qué ocurre cuando las comunicaciones ya no necesitan internet para funcionar.
¿Qué es Bitchat?
Bitchat es una aplicación de mensajería lanzada por Jack Dorsey en 2025 que permite conectar dispositivos mediante Bluetooth y formar redes descentralizadas. Puede intercambiar mensajes entre teléfonos próximos sin utilizar internet ni una red móvil.
¿Bitchat funciona si un gobierno corta internet?
Sí, dentro de ciertas condiciones. Los dispositivos cercanos pueden comunicarse mediante Bluetooth aunque no exista acceso a internet, pero el alcance de la red depende de la cantidad, distribución y proximidad de los usuarios.
¿Por qué India intentó bloquear Bitchat?
El gobierno indio argumentó que su arquitectura anónima y descentralizada dificulta la interceptación legal de comunicaciones y puede ser utilizada para eludir restricciones durante situaciones de orden público. En julio ordenó restringir el acceso a repositorios de Bitchat alojados en GitHub.