El Parlamento de Australia aprobó el News Bargaining Incentive, un nuevo esquema destinado a obligar a las principales plataformas tecnológicas a financiar al periodismo local. La legislación alcanza a empresas con servicios relevantes de redes sociales o búsqueda y más de 250 millones de dólares australianos de ingresos publicitarios anuales en el país.
La medida incluye a Meta, Alphabet - propietaria de Google -, TikTok y Microsoft, a través de LinkedIn, entre otras compañías. Si no alcanzan acuerdos comerciales con organizaciones periodísticas australianas, deberán pagar un gravamen equivalente al 2,5% de sus ingresos publicitarios generados en Australia. El dinero recaudado será destinado posteriormente al sector de medios local.
Cómo funcionará el nuevo sistema australiano
Las plataformas podrán evitar el gravamen si cierran acuerdos con al menos ocho editores diferentes antes del final de cada período financiero. Los convenios deberán financiar la producción periodística o permitir la utilización y distribución online de contenidos producidos por esos medios.
El gobierno estableció además incentivos específicos para favorecer los acuerdos con empresas periodísticas más pequeñas. El gasto realizado con grandes grupos de medios computará por el 150% de su valor a la hora de descontar la obligación tributaria, mientras que los contratos con medios pequeños y medianos tendrán un reconocimiento del 200%. Ningún acuerdo individual podrá representar más del 25% del total que una plataforma debería pagar.
De esta forma, el Ejecutivo del primer ministro Anthony Albanese busca que las empresas tecnológicas opten por negociar directamente con los medios antes que simplemente pagar el impuesto.
«El mensaje a las plataformas para que busquen acuerdos comerciales es claro», señaló el gobierno australiano tras la aprobación de la legislación, al considerar que se trató de «un día importante para las empresas de noticias australianas y el periodismo australiano».
El conflicto entre las plataformas y los medios
Australia ya había avanzado en 2021 con el News Media Bargaining Code, un sistema pionero que impulsó a Google y Meta a negociar pagos con medios por la utilización de contenidos periodísticos.
Sin embargo, el gobierno consideró que ese modelo tenía una debilidad: las plataformas podían reducir o eliminar la distribución de noticias para evitar las obligaciones previstas por la regulación. En abril de este año, Albanese presentó el nuevo esquema precisamente como una forma de cerrar esa vía de escape.
Google mantuvo acuerdos comerciales con decenas de medios australianos, mientras que Meta decidió en los últimos años reducir sus convenios relacionados con noticias. Durante la discusión del proyecto, las compañías tecnológicas cuestionaron el nuevo sistema y argumentaron que funcionaba en la práctica como una transferencia obligatoria de recursos desde las plataformas hacia los grupos periodísticos.
La disputa se produce además en momentos en que la relación entre la industria tecnológica y los medios atraviesa una nueva transformación por el avance de la inteligencia artificial.
OpenAI, por ejemplo, mantiene acuerdos voluntarios con numerosas organizaciones periodísticas internacionales. En enero de 2025 anunció una asociación con Axios para financiar la expansión de su red de periodismo local en cuatro ciudades estadounidenses, además de incorporar herramientas de inteligencia artificial a sus redacciones.
El nuevo sistema australiano apunta, en cambio, a establecer una obligación económica permanente para las plataformas que obtienen ingresos significativos en el país. La legislación fue aprobada apenas un día después de que el Parlamento avanzara también con nuevas restricciones a la publicidad vinculada a las apuestas, como parte de una agenda más amplia de regulación de las grandes compañías digitales.