El vice chileno José Luis Daza afirmó que “la Argentina cambió cuando eligió a un presidente cuyo símbolo era la motosierra” y sostuvo que Milei logró instalar la idea de que el tamaño del Estado que existía durante las décadas anteriores “no era financiable”. Según el funcionario, la sociedad aceptó la necesidad de un “profundo achicamiento” del aparato estatal y ese cambio sería, a su entender, permanente.
El funcionario también trazó un paralelo con Chile y reivindicó el proceso económico desarrollado durante la dictadura de Augusto Pinochet. Al recordar el respaldo que la presidenta de Americas Society, Susan Segal, había expresado hacia Chile en la década de 1980, Daza destacó la decisión de ese país de respetar los contratos y vinculó esa política con el desarrollo posterior de su mercado de pensiones.
En materia económica, Daza aseguró que el proceso de desinflación argentino es “muy sólido” y afirmó que, personalmente, la inflación “no es un tema”, porque considera que continuará descendiendo. También anticipó que una eventual modificación de la Carta Orgánica del Banco Central representaría “un shock importante” y destacó las mejoras recientes en las calificaciones crediticias otorgadas por las principales agencias internacionales.
El viceministro también puso el foco en la energía, la minería y el agro como sectores capaces de impulsar una nueva matriz productiva. Según planteó, el desarrollo de esas actividades podría generar un efecto expansivo sobre el resto de la economía, aunque reconoció que la sociedad argentina todavía no experimentó un cambio de esa magnitud.
Por último, Daza explicó el faltazo de Luis Caputo al encuentro empresario. El ministro de Economía no participó de la jornada porque, según informó su segundo, se encontraba “enfermo, con fiebre”. Daza fue entonces quien ocupó su lugar frente a empresarios y representantes del sector financiero reunidos en el Hotel Alvear.