20.08.2026 / ECONOMIA

Los Estados Unidos de Donald Trump rompen otro récord: la deuda pública superó los USD 40 billones

La deuda federal estadounidense alcanzó por primera vez los 40,047 billones de dólares, según los registros oficiales del Departamento del Tesoro. El nuevo récord se produce en medio de un déficit fiscal creciente y de un fuerte aumento del costo de los intereses.





La deuda pública de Estados Unidos superó por primera vez los 40 billones de dólares y alcanzó los 40,047 billones, de acuerdo con el reporte diario “Deuda calculada al centavo” del Departamento del Tesoro. El nuevo récord se produjo apenas cinco meses después de que el pasivo federal había atravesado la barrera de los 39 billones.

El acelerado crecimiento de la deuda está vinculado a una brecha estructural entre los ingresos y los gastos del Gobierno de Donald Trump. Según los datos citados, la administración federal gasta alrededor de dos billones de dólares más de lo que recauda cada año, mientras que la reforma tributaria impulsada el año pasado amenaza con profundizar el déficit durante la próxima década.

A la presión fiscal se suma el aumento del costo de financiar la deuda. Estados Unidos destina más de un billón de dólares anuales solamente al pago de intereses, una cifra que ya representa la segunda partida más importante del presupuesto federal, detrás del gasto destinado al Seguro Social.

Otro factor señalado es la pérdida de ingresos provenientes de los aranceles a las importaciones, luego de un fallo de la Corte Suprema que declaró ilegales esas alícuotas. Al mismo tiempo, el rendimiento del bono estadounidense a 30 años volvió a niveles máximos de los últimos 19 años, en un contexto marcado por las expectativas de inflación y las tensiones internacionales.

Frente a la presión sobre el mercado de deuda, el Gobierno estadounidense anunció que duplicará las operaciones de recompra de bonos hasta alcanzar al menos 4.000 millones de dólares diarios. La medida busca sostener la liquidez de los títulos de largo plazo, mientras el nivel de endeudamiento federal vuelve a encender las alarmas sobre la sustentabilidad de las cuentas públicas de la principal economía mundial.