La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, habilitó introducir modificaciones al Súper RIGI durante la negociación con los bloques aliados con objeto de acercar posiciones y acelerar su tratamiento en la Cámara alta, pese a que el Gobierno había buscado sostener sin cambios el texto aprobado por Diputados. El dictamen comenzará a discutirse este miércoles desde las 13 en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía e Inversiones y Legislación General.
Uno de los puntos de la negociación está centrado en la
protección de la industria nacional: los bloques de la UCR, el PRO y sectores provinciales buscan precisar que el compromiso de destinar al menos el 20% de las compras a proveedores locales contemple exclusivamente bienes efectivamente producidos en la Argentina, siempre que exista oferta nacional en condiciones competitivas de precio y calidad. La UIA también planteó esa modificación durante el debate.
El otro cambio de peso apunta a los proyectos
electrointensivos, especialmente los megacentros de datos vinculados con inteligencia artificial, que demandan grandes volúmenes de electricidad. Los bloques provinciales pretenden que esas inversiones cuenten con sistemas propios de generación para evitar que el aumento del consumo recaiga sobre las redes existentes y genere mayores costos o problemas de abastecimiento para la población.
El proyecto
El Súper RIGI establece un régimen de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes inversiones, con una alícuota de Ganancias del 15% y amortización acelerada, además de certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales. También permite deducir quebrantos sin límite temporal y reduce progresivamente la carga sobre dividendos del 7% al 3,5% después de cuatro años.
El sistema contempla además la exención de derechos de importación, la eliminación de derechos de exportación y de restricciones y cupos para operar, junto con una disponibilidad creciente de las divisas obtenidas por exportaciones hasta llegar al 100% desde el tercer año.
Si el Senado incorpora los cambios, el proyecto deberá volver a Diputados, donde se definirá si la Cámara acepta las modificaciones. Con las concesiones mencionadas, el oficialismo busca asegurar los votos de sus aliados y avanzar hacia una sesión prevista para el 10 de septiembre, aunque el escenario actual expone una tensión entre el objetivo oficial y las demandas provinciales.