Los países avanzan hacia la creación de una hora lunar común que permita coordinar las futuras misiones, satélites, sistemas de navegación y bases permanentes en la Luna. El tema llegará en octubre a la 28ª Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM), el organismo internacional encargado de adoptar estándares globales de medición.
La discusión puede parecer abstracta, pero responde a un problema concreto: el tiempo no transcurre exactamente a la misma velocidad en la Luna que en la Tierra. Un reloj situado cerca de la superficie lunar avanza aproximadamente 56 microsegundos más por día que uno equivalente situado en la Tierra.
La diferencia se explica principalmente por los efectos previstos por la teoría de la relatividad. La gravedad lunar es considerablemente menor que la terrestre y esa diferencia en el potencial gravitatorio afecta el ritmo al que funcionan los relojes. Aunque 56 microsegundos —0,000056 segundos— parecen insignificantes para una persona, pueden convertirse en un problema importante para la navegación espacial.
Por qué la hora lunar será clave para las futuras misiones
El problema se volverá especialmente relevante a medida que aumente la actividad humana alrededor de la Luna. Estados Unidos y China se encuentran entre las potencias que desarrollan programas para volver a llevar astronautas a la superficie y sostener operaciones de mayor duración, mientras distintas agencias trabajan en sistemas de navegación y comunicación lunar.
El objetivo es que esos sistemas puedan funcionar con una lógica comparable a la del GPS terrestre. Para conocer la posición exacta de un vehículo, un robot o una instalación será necesario calcular cuánto tarda una señal en viajar desde distintos satélites hasta el receptor.
Y allí cada fracción de segundo cuenta: un error temporal de apenas un microsegundo equivale a unos 300 metros de recorrido de una señal a la velocidad de la luz. Una descoordinación de ese tamaño podría alterar los cálculos de posición de robots, vehículos y otras infraestructuras utilizadas para construir y operar futuras bases lunares.
La necesidad de establecer reglas comunes aumenta porque las operaciones previstas para la próxima década no dependerán de un único país. Satélites estadounidenses, chinos, europeos, japoneses y de otros actores podrían terminar operando simultáneamente alrededor del satélite natural.
Mamoru Sekido, investigador del Instituto Nacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones de Japón y copresidente del grupo internacional de trabajo sobre tiempo lunar, señaló que la cooperación internacional será fundamental para coordinar los estándares utilizados por los diferentes sistemas.
Dos propuestas para definir el tiempo en la Luna
Actualmente existen dos grandes alternativas técnicas bajo discusión. Una plantea establecer como referencia un reloj hipotético ubicado en el centro de masa de la Luna y calcular el tiempo a partir de ese punto.
La segunda propone tomar como referencia un reloj situado a una altura equivalente al promedio de la superficie lunar, siguiendo una lógica más cercana a la utilizada para definir las escalas temporales terrestres.
La discusión llegará formalmente a la 28ª Conferencia General de Pesas y Medidas, prevista entre el 13 y el 15 de octubre de 2026 en Versailles, Francia. La hora lunar figura en la agenda como un proyecto de resolución para avanzar hacia una escala internacional de referencia vinculada al Tiempo Universal Coordinado (UTC). La conferencia todavía no adoptó esa resolución y su texto puede ser modificado antes de la votación.
El debate forma parte de un desafío mayor: crear una infraestructura común antes de que la presencia humana y robótica en la Luna se vuelva más frecuente. De la misma manera que las telecomunicaciones, la navegación aérea o los mercados financieros terrestres necesitan relojes sincronizados, la futura economía lunar necesitará una referencia temporal compartida para que máquinas y sistemas desarrollados por distintos países puedan operar entre sí.
¿El tiempo pasa más rápido en la Luna que en la Tierra?
Sí. Un reloj cerca de la superficie lunar avanza aproximadamente 56 microsegundos por día respecto de un reloj equivalente en la Tierra debido principalmente a la diferencia del potencial gravitatorio entre ambos cuerpos.
¿Por qué hacen falta relojes tan precisos en la Luna?
Porque los futuros sistemas de navegación calcularán posiciones mediante el tiempo que tardan las señales en viajar entre satélites y receptores. Un error de un microsegundo representa aproximadamente 300 metros de recorrido de una señal luminosa.
¿Cuándo se decidirá la hora lunar?
La próxima instancia clave será la reunión de la Conferencia General de Pesas y Medidas del 13 al 15 de octubre de 2026 en Francia. Allí los Estados miembro tendrán entre los proyectos de resolución la creación de una escala internacional de referencia temporal lunar.