Tras los anuncios que realizó en cadena nacional sobre las Islas Malvinas, el presidente
Javier Milei reunirá este lunes al Gabinete en la Casa Rosada para analizar las repercusiones de las nuevas medidas sobre el archipiélago y avanzar con el Presupuesto 2027 y el proyecto de Súper RIGI, dos iniciativas que el Gobierno busca destrabar en el Congreso.
La reunión de Gabinete comenzará a las 10 y será la tercera convocatoria consecutiva en tres semanas luego de una agenda que había quedado pausada cuando el mandatario se recluyó en la residencia presidencial de Olivos. En esta ocasión, Milei estará acompañado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien viene llevando adelante conversaciones a nivel federal por los temas en agenda.
La cuestión
Malvinas tendrá un lugar central después de que Milei anunciara el endurecimiento de las sanciones contra las empresas petroleras que operen en las islas sin autorización argentina y el envío al Congreso del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. La Casa Rosada también destacó el respaldo de SLB, Halliburton y Baker Hughes a la posición argentina, luego de que las compañías aclararan que no participan ni prevén participar del proyecto Sea Lion.
El otro eje de la reunión será el
Presupuesto 2027, documento que debe llegar al Congreso antes del 15 de septiembre. En el boceto, el Gobierno anticipó una reducción de la inflación, una recuperación del salario real, un aumento de la inversión y una nueva baja de la pobreza, mientras mantiene el equilibrio fiscal como uno de los principales objetivos para el próximo año.
Por el momento, el objetivo es impulsar una negociación con los gobernadores y los bloques dialoguistas, especialmente por los recursos destinados a las provincias y la obra pública. El proyecto definitivo tendrá como antecedente el documento que Economía envió en julio, donde también se estimó que el crecimiento del PBI estará impulsado por la inversión, el consumo privado y el sector externo.
En paralelo, el oficialismo busca avanzar con el
Súper RIGI, que ya tiene media sanción de Diputados pero permanece trabado en el Senado por las diferencias con sus aliados. Ante ese marco, el oficialismo busca que el Senado avance con la iniciativa mientras negocia con los bloques que todavía no acompañan su llegada al recinto.
La iniciativa contempla beneficios para proyectos de al menos u$s1.000 millones, entre ellos una alícuota de Ganancias del 15%, exenciones de derechos de importación y exportación y estabilidad por 30 años. Asimismo, establece un límite del 0,5% para Ingresos Brutos en las provincias que adhieran, una contribución patronal reducida al 10% y beneficios para las empresas que incorporen proveedores locales.