El Fondo Monetario Internacional iniciará el lunes la tercera revisión del acuerdo con el Gobierno mientras el ministro de Economía,
Luis Caputo, permanecerá en Nueva York junto al presidente
Javier Milei por las reuniones de la ONU, por lo que los técnicos del organismo mantendrán sus primeros encuentros con el resto del equipo económico y analizarán las metas comprometidas para este año, con un vencimiento de USD 800 millones con el FMI previsto para el viernes 25.
Uno de los contrastes que quedará sobre la mesa será el
desempeño de las reservas y las cuentas fiscales: el Banco Central ya superó la meta anual de compra de divisas de USD 10.000 millones al acumular más de USD 14.200 millones, mientras que el resultado fiscal del primer semestre quedó por debajo del objetivo establecido en el programa. Para todo 2026, el acuerdo contempla un superávit primario de 1,4% del PBI.
La situación fiscal será uno de los puntos más sensibles de la revisión, ya que el resultado del primer semestre quedó en 0,6% del PBI frente a una meta de 0,7%, en un escenario marcado por la menor recaudación, la baja de impuestos y el nivel de actividad. En las conversaciones también aparecerán los compromisos asumidos para sostener el resultado fiscal, entre ellos cambios en subsidios al transporte y el postergado inicio del Fondo de Asistencia Laboral.
La revisión también deberá determinar la evolución de la acumulación de reservas, cuya meta anual fue fijada en USD 8.000 millones y que, según cálculos de Analytica recogidos por el portal Infobae, se ubica actualmente en torno a los USD 9.000 millones. La delegación todavía no tiene nombres confirmados ni un plazo informado de permanencia en el país, y tampoco se difundió el cronograma de reuniones con los funcionarios argentinos.
Cabe recordar que el desembarco de los técnicos del Fondo se tras de la visita de su directora gerente, Kristalina Georgieva, a fines de julio, cuando planteó ampliar el impacto de sectores como petróleo, gas y minería sobre el resto de la economía.
En aquel momento, Georgieva había señalado también la necesidad de mejorar las condiciones de acceso al crédito, profundizar el mercado de capitales y resolver restricciones de infraestructura, con Vaca Muerta como uno de los ejes mencionados.