10.10.2026 / ELECCIONES EN BRASIL

Flávio Bolsonaro quiere reformar la Constitución de Brasil: qué propone cambiar

El candidato presidencial brasileño anunció que pretende aprovechar el nuevo Congreso para impulsar una reforma constitucional si derrota a Lula en el balotaje del 25 de octubre. Entre sus propuestas aparecen cambios en el Supremo Tribunal Federal, la reducción de la edad de responsabilidad penal y la eliminación de la reelección presidencial.





El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro anunció que pretende impulsar una reforma de la Constitución de Brasil si gana las elecciones del próximo 25 de octubre, cuando enfrentará al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en segunda vuelta. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro busca aprovechar el crecimiento de la derecha en el Congreso para modificar el funcionamiento del Poder Judicial, reducir la edad de responsabilidad penal y eliminar la posibilidad de reelección presidencial.

El anuncio se produjo el martes 6 de octubre durante un acto político en Goiânia, donde Bolsonaro sostuvo que los resultados de las elecciones legislativas le permitirían avanzar con transformaciones institucionales. El Partido Liberal (PL), que encabeza su padre, consiguió 121 diputados y se convirtió en la principal fuerza de la Cámara baja.

El candidato afirmó que el nuevo escenario parlamentario permitiría modificar la Constitución para "redemocratizar" Brasil y conseguir que las instituciones volvieran a respetar la Carta Magna.

Sus declaraciones generaron controversia por la posibilidad de que buscara una transformación integral del sistema institucional brasileño. Un día después, Bolsonaro aclaró que su intención era impulsar enmiendas constitucionales específicas y rechazó las interpretaciones que vinculaban su propuesta con los antecedentes de su padre, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado.

Qué quiere cambiar Flávio Bolsonaro de la Constitución brasileña

La propuesta del candidato del Partido Liberal incluye modificaciones en al menos cuatro áreas del funcionamiento del Estado brasileño.

Una de las principales apunta al Supremo Tribunal Federal (STF), el máximo órgano judicial del país, que durante los últimos años protagonizó numerosos enfrentamientos con el bolsonarismo.

Entre las medidas incluidas en su plataforma electoral aparece la limitación de las llamadas decisiones monocráticas, aquellas que pueden adoptar individualmente los ministros del tribunal sin necesidad de una resolución colectiva.

La iniciativa busca modificar el funcionamiento interno del STF y restringir determinadas facultades individuales de sus integrantes. Sin embargo, Bolsonaro todavía no presentó un proyecto integral que permita conocer el alcance definitivo de los cambios.

La discusión tiene un fuerte componente político. El Supremo Tribunal Federal desempeñó un papel central en las investigaciones sobre el intento de golpe de Estado posterior a las elecciones de 2022, que terminaron con la condena del expresidente Jair Bolsonaro.

El segundo eje es la reducción de la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años. Actualmente, el artículo 228 de la Constitución establece que los menores de 18 años no están sujetos al régimen penal ordinario, sino a una legislación especial.

La modificación permitiría someter a adolescentes de 16 y 17 años al sistema penal común en los términos que establezca la legislación correspondiente. Para concretarla sería necesario reformar la Constitución mediante una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC).

El tercer punto es la eliminación de la reelección presidencial inmediata. Brasil permite actualmente que un presidente ejerza dos mandatos consecutivos de cuatro años, aunque puede volver a presentarse después de un período fuera del poder.

Bolsonaro prometió que, si gana las elecciones, no buscará un segundo mandato consecutivo y utilizará el capital político de su eventual llegada al gobierno para impulsar la reforma. El candidato también dejó abierta la posibilidad de discutir una ampliación del mandato presidencial de cuatro a cinco años, aunque aclaró que la duración de los períodos de gobierno y el alcance de la prohibición de reelección deberán ser definidos por el Congreso.

Finalmente, mencionó posibles modificaciones a la reforma tributaria brasileña, aunque todavía no precisó cuáles serían los artículos constitucionales que buscaría cambiar.

La marcha atrás después de la polémica

Las primeras declaraciones del candidato generaron inquietud porque no había especificado si pretendía introducir modificaciones puntuales o promover una transformación más profunda de la Constitución de 1988, aprobada después del final de la dictadura militar brasileña.

El miércoles 7 de octubre, durante una reunión con dirigentes de União Brasil y el Partido Progresista, Bolsonaro buscó aclarar sus intenciones.

El candidato sostuvo que las reformas deberían realizarse mediante los mecanismos previstos por la propia Constitución y que cualquier interpretación diferente de sus propuestas era una especulación.

También rechazó las comparaciones con su padre y afirmó que respetaría el funcionamiento de las instituciones.

De esta manera, Bolsonaro pasó de anunciar una reforma constitucional para "redemocratizar" el país a presentar un conjunto de modificaciones específicas, aunque mantuvo sus cuestionamientos al funcionamiento actual de la democracia brasileña.

El Congreso, la clave para modificar la Constitución

La posibilidad de concretar estas reformas dependerá de la composición del nuevo Congreso, que asumirá sus funciones en febrero de 2027.

El Partido Liberal consiguió 121 de los 513 escaños de la Cámara de Diputados, convirtiéndose en la principal bancada parlamentaria.

Sin embargo, ese resultado no alcanza por sí solo para modificar la Constitución. El artículo 60 de la Constitución brasileña establece que una enmienda debe aprobarse en dos votaciones en cada cámara del Congreso, con el respaldo de tres quintos de sus integrantes. Esto significa que cualquier modificación necesita al menos 308 votos en la Cámara de Diputados y 49 en el Senado.

Además, la Constitución establece límites materiales a las reformas: no pueden eliminarse la forma federativa del Estado, el voto directo, secreto, universal y periódico, la separación de poderes ni los derechos y garantías individuales.

Por lo tanto, incluso con el respaldo de otras fuerzas de derecha y centroderecha, un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro tendría que negociar sus iniciativas con distintos sectores parlamentarios.

La Constitución de 1988 y el enfrentamiento del bolsonarismo con la Justicia

La Constitución brasileña de 1988 fue sancionada después de más de dos décadas de dictadura militar y es considerada uno de los principales hitos de la transición democrática del país.

El texto estableció un amplio catálogo de derechos individuales y sociales, consolidó el sistema presidencialista y fortaleció las instituciones encargadas de controlar al Poder Ejecutivo.

Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, las relaciones entre el gobierno y el Supremo Tribunal Federal estuvieron marcadas por enfrentamientos recurrentes.

Las tensiones se profundizaron después de las elecciones presidenciales de 2022, cuando Bolsonaro perdió frente a Lula y sectores de sus seguidores cuestionaron el resultado.

El conflicto alcanzó uno de sus momentos más graves el 8 de enero de 2023, cuando manifestantes bolsonaristas invadieron las sedes de los tres poderes del Estado en Brasilia.

Posteriormente, el Supremo Tribunal Federal juzgó y condenó al expresidente por su participación en la trama golpista.

En ese contexto, las propuestas de su hijo para modificar el funcionamiento de la Corte adquieren una dimensión política que excede la discusión sobre la organización del Poder Judicial.

Para Flávio Bolsonaro, las reformas permitirían corregir desequilibrios institucionales y recuperar lo que considera un funcionamiento democrático pleno. Sus críticos, en cambio, expresan preocupación por el impacto que eventuales restricciones a las facultades judiciales podrían tener sobre los mecanismos de control del poder político.

El alcance real de las modificaciones dependerá tanto de los proyectos concretos que presente el candidato como de las mayorías que consiga reunir en el Congreso.

Con el balotaje previsto para el 25 de octubre, la discusión sobre la Constitución se incorporó a la campaña presidencial y abrió un nuevo debate sobre el equilibrio entre los poderes del Estado en Brasil.