El presidente Javier Milei salió este lunes al balcón de la Casa Rosada y realizó el “six seven”, el gesto viral entre chicos y adolescentes, para saludar a las delegaciones de estudiantes que recorrían la Plaza de Mayo.
La escena contrastó con el mensaje que bajó minutos después a sus ministros: el programa económico no se toca, aun cuando la economía se encamina a una recesión técnica y crece la morosidad entre las familias argentinas.
En la reunión de Gabinete de este lunes -sin la presencia de Patricia Bullrich por "un tema personal"-, el Presidente volvió a cerrar la puerta a cualquier modificación de su estrategia económica. Según el comunicado oficial, convocó a sus funcionarios a redoblar esfuerzos para profundizar las transformaciones impulsadas por la administración libertaria y defendió la continuidad del programa como una cuestión de principios.
“No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”, afirmó Milei. El mandatario también cuestionó la posibilidad de cambiar el rumbo para mejorar las perspectivas electorales y calificó esa alternativa como “inmoral, injusta, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad y reputación que se creó en estos años”.
El Presidente también volvió a plantear la discusión en términos ideológicos, con una contraposición entre “el partido de la libertad y la prosperidad” y “el partido del Estado”, sin abrir espacio, al menos en el mensaje oficial, a un balance sobre los costos y resultados de su programa.
Silencio sobre Lula y el traslado de culpas al escenario global
El comunicado de la Casa Rosada tampoco hizo referencia al triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. En una región atravesada por diferencias políticas entre ambos mandatarios, el resultado brasileño quedó afuera del repaso oficial, que concentró las referencias internacionales en las tensiones económicas globales.
En cambio, Milei analizó el impacto de los conflictos bélicos en Irán y Ucrania, la contracción de la oferta global, el aumento del precio del petróleo y las presiones alcistas sobre los precios y las tasas de interés.
Según el parte oficial, el Presidente advirtió sobre las consecuencias de ese escenario para las economías emergentes, entre ellas la argentina. El comunicado no detalló medidas para amortiguar esos efectos ni precisó cómo podrían repercutir sobre la actividad y los precios en el país.
La reunión también sirvió para ordenar las prioridades legislativas del oficialismo. Milei insistió en avanzar con la ley de PCT, la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, además de otras iniciativas que el Gobierno considera centrales para su agenda.
Del encuentro participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el ministro de Economía, Luis Caputo; y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
También estuvieron el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; el vocero presidencial, Adrián Ravier; la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el titular del Banco Central, Santiago Bausili; el asesor presidencial, Santiago Caputo; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.