Un total de 907 trabajadores humanitarios fueron asesinados, heridos o secuestrados durante 2025, la cifra más alta registrada. La ONU advirtió que la expansión de los drones armados está transformando los conflictos y aumentando los riesgos para quienes prestan asistencia en zonas de guerra. Gaza volvió a ser el territorio más letal y Sudán registró un fuerte incremento de las muertes.
La ONU advirtió que los avances registrados en la seguridad alimentaria y la nutrición infantil en la Franja de Gaza son frágiles y podrían revertirse por la reducción del financiamiento internacional. UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertaron que el agotamiento de los donantes ya obligó a recortar parte de la asistencia.
Países Bajos anunció que desde el 22 de septiembre prohibirá la importación de bienes producidos en asentamientos israelíes en Cisjordania, siguiendo el camino iniciado por Bélgica. La decisión refleja un endurecimiento de la postura europea frente a la política del gobierno de Benjamin Netanyahu.
El ministro de Relaciones Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, ordenó preparar la decisión para reconocer oficialmente al Estado de Palestina. El paso se produce después de que Hamas disolviera su órgano de gobierno en la Franja de Gaza, una de las condiciones que Bruselas consideraba necesarias para avanzar en ese proceso.
Hamas anunció la disolución del organismo que gobernaba Gaza desde 2007 y propuso transferir la administración civil a un comité tecnocrático palestino respaldado por Estados Unidos y Naciones Unidas. La medida busca destrabar el proceso de reconstrucción y posguerra, aunque persisten las diferencias sobre el desarme del grupo y la presencia israelí en el enclave.
Una comisión independiente de investigación de la ONU concluyó que las fuerzas israelíes atacaron deliberadamente a niños palestinos en Gaza y que esas acciones constituyen genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. El informe documenta más de 20.000 menores muertos entre octubre de 2023 y octubre de 2025. Israel rechazó las acusaciones.