El gobierno sueco presentó una nueva estrategia minera que declara la extracción de minerales críticos y tierras raras como un interés de seguridad nacional. La medida busca acelerar permisos, atraer inversiones y fortalecer la autonomía estratégica de Suecia, la Unión Europea y la OTAN frente al dominio chino en el suministro de materias primas esenciales.