
Cuando ya pasaron 23 días desde que
Hernán Lombardi anunciara el despido de más del 40% de la planta de empleados de Télam y con una protesta de los trabajadores en la puerta de la quinta de Olivos, donde se hizo la conferencia de prensa,
el presidente Mauricio Macri intentó eludir dos veces el tema del desguace de la agencia estatal de noticias, pero no pudo y terminó utilizando el polémico término "superpoblación" para bancar la decisión de ajustar los medios públicos.
Hace una semana,
el mandatario compartió una actividad en Tecnópolis con el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, pero allí pareció intentar despegarse del tema dado que lo marginó de las fotos y el equipo de comunicación oficial trató de borrarlo de la jornada.
Ahora, tras dejar pasar dos veces la mención de los despidos en Télam y, por esa situación, la ausencia de periodistas de la agencia en la conferencia de prensa,
Macri decidió abandonar la estrategia de eludir la cuestión y recogió el guante.
"Fui el primero en lamentar que cada argentino pierda el trabajo o pueda perder el trabajo, pero las autoridades de Télam decidieron que había una superpoblación que no era eficiente", disparó Macri sobre el despido de 357 trabajadores de prensa, curiosamente hablando ante trabajadores de prensa.
Para iniciar su discurso acerca del tema, el jefe de Estado se hizo cargo del pedido a los ministros de despedir personal del Estado: "Desde el primer día nos propusimos modernizar el Estado argentino y ponerlo al servicio de los argentinos. Porque sin un Estado que nos acompañe, que facilite, que ayude a desarrollarte este futuro no va a ser posible. Desde ese lugar,
le he pedido a cada funcionario que haga que su repartición funcione como tiene que ser: al servicio de los argentinos".
En esa línea, excusó a "las autoridades de Télam", es decir
Rodolfo Pousá y Ricardo Carpena, y una vez más culpó al kirchnerismo al sostener que tomaron la determinación de echar trabajadores porque
"hay una superpoblación de gente que se realizó en los últimos cuatro años del gobierno anterior y especialmente en los últimos meses".
Se trata de la idea rechazada por los trabajadores de la empresa, que mencionando cientos de casos, demostraron que el macrismo echó a fotógrafos, empleados administrativos, periodistas, camarógrafos, locutores y editores, entre otras funciones, con más de 20 años de trabajo en Télam.