17.01.2023 / Energía atómica

El Gobierno nacional trabaja en el armado del RA-10: qué es y cuándo se pondrá en marcha

Se trata de un reactor para abastecer y exportar radioisótopos de uso médico, industrial y agropecuario, que estará operativo a finales de 2024. Así, reemplazará al reactor RA-3, que empezó a funcionar en 1967.




A 65 años de la primera reacción nuclear controlada de América Latina que se realizó en Argentina con el reactor RA-1, el Gobierno nacional trabaja en el armado del RA-10, un reactor para abastecer y exportar radioisótopos de uso médico que estará operativo a finales de 2024. 

El RA-10 reemplazará al reactor RA-3 (que empezó a funcionar en 1967 y seguirá operando con fines académicos) para abastecer de radioisótopos de uso médico, industrial y agropecuario a Argentina y otros países. En el país hay alrededor de 300 centros que llevan a cabo estudios de medicina nuclear y reciben los radioisótopos de la CNEA. 

Se calcula que el RA-10 estará operativo en un momento estratégico de gran demanda a nivel mundial porque en 2025 varios reactores de otros países saldrán de servicio por el fin de su vida útil. En marzo concluiría la obra civil y un año después estaría finalizada la construcción para ponerlo en marcha en diciembre de 2024.

"Tenemos la intención de captar un 20 por ciento del mercado mundial", prevé el gerente del proyecto de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Herman Blaumann, quien consideró que "se trata de una exportación con un valor agregado alto que podrá reportar alrededor de 50 millones de dólares por año"

La nueva instalación contará con laboratorios para ensayos de combustibles nucleares y para hacer estudios con técnicas neutrónicas en distintas disciplinas como biología, química, paleontología, física, geología, farmacología y ciencia de materiales. 

Uno de esos será el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN) que contará con 14 instrumentos y la participación de más de 55 instituciones del país, 11 universidades y el Conicet. 

En el área de paleontología, se podrán observar los fósiles sin necesidad de retirarlos de la roca o del material que los rodee, lo que ahorra tiempo y minimiza los riesgos de deterioro. 

El LAHN tendrá aplicaciones en la industria a través del análisis del desgaste, fisuras y tensiones de, por ejemplo, los rieles de un tren para predecir dónde puede fallar o romper y calcular cuando se debe reemplazar.

En el ámbito científico, dado que en el hemisferio sur hay muy pocos laboratorios de este tipo, el LAHN atraerá a investigadores internacionales, lo que permitirá generar convenios de colaboración científica y el intercambio de instrumentos entre países. 

Cabe mencionar que el RA-1 "dio inicio a la carrera nuclear argentina y hoy se encuentra en servicio gracias a las capacidades científicas tecnológicas, humanas y de gestión de nuestro país y su gente; las mismas que hoy permiten desarrollar el RA-10", indicaron desde el Departamento de Reactores de Experimentación y Servicios de CNEA (GRyCN - GAEN), liderado por Fabián Moreira e integrado por Juan Manuel Politano, Florencia Parrino y Agustina González.

"Esta es la historia entrando en diálogo con el presente, para construir el futuro. El RA-1 es la semilla que se sembró en el 57 y asomó en el 58, dando lugar al actual ecosistema de excelencia nuclear que hoy lidera nuestro país", remarcaron desde el Departamento de Reactores de Experimentación y Servicios de CNEA (GRyCN - GAEN).