
En lo que configura un papelón político pero fundamentalmente alcanza un nivel de irresponsabilidad inédito en sus consecuencias,
el bloque de concejales de Juntos por el Cambio de Lanús -que se divide entre el PRO y la UCR- no consiguió quórum propio para aprobar la licencia del intendente Néstor Grindetti, la sesión extraordinaria convocada para ese objetivo se cayó y el dirigente "halcón" deberá seguir contra su voluntad no sólo al frente del distrito que pretendía abadonar sino también como candidato a gobernador bonaerense y como presidente de Independiente.
Para colmo,
uno de los disparadores del fracaso de JXC en su intento de licenciar a Grindetti fue la ausencia de la concejala del PRO Laura Lavandeira, hecho que complicó al macrismo, que intentó sin éxito que el bloque opositor de Unión por la Patria bajará al recinto a tratar la salida del ahora candidato bonaerense.
Pese a la situación,
ni Grindetti ni su jefe de gabinete, actual reemplazante de sus funciones y candidato a sucederlo por JXC, Diego Kravetz, se tomaron el trabajo de presentarse en el Concejo para dialogar sobre la problemática.
Es más,
Kravetz no está ni en los alrededores, ya que se encontraba de vacaciones a la espera de suceder en la mañana de este jueves a Grindetti. De esta manera, el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires deberá seguir en campaña a la vez que continúa como intendente de Lanús y titular de Independiente.
Sobre esta situación se expresó de manera contundente la jefa de bloque de UP Lanús,
Natalia Gradaschi. “La desidia en Lanús es tan grande que no juntaron a sus propios concejales para aprobar la licencia de Grindetti. Una formalidad para alguien que dejó su cargo hace mucho tiempo", cuestionó.