El intendente Miguel Fernández, quien se presenta como candidato a vicegobernador en la fórmula liderada por su par de Lanús, Néstor Grindetti, expresó su desacuerdo con la reciente decisión del gobierno nacional de incluir a los municipios en la lista de organismos estatales que deben otorgar una suma fija de 60.000 pesos a sus trabajadores, bajo la categoría de un refuerzo salarial extraordinario.
El intendente de Trenque Lauquen, quien preside el Foro de Intendentes radicales de la provincia de Buenos Aires hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa en la que no escatimó críticas. En sus palabras, el correligionario argumentó que "esta decisión no es saludable debido a que ya estamos inmersos en procesos de paritarias en cada uno de los distritos, y esto nos coloca en una situación incómoda".
Para Fernández, la medida genera un clima de tensión entre los intendentes de su espacio político y el gobierno provincial encabezado por el gobernador Axel Kicillof. Además, destacó que los jefes comunales de la Unión Cívica Radical (UCR) ya han transmitido sus preocupaciones al mandatario provincial a través de las nuevas autoridades del Foro que los agrupa.
También aprovechó la ocasión para criticar la actitud de algunos alcaldes locales del peronismo que, en su opinión, han intentado capitalizar políticamente la entrega de este bono salarial.
"Aparecieron en la foto junto a Kicillof como si fueran también gestores del bono, lo cual no es apropiado", señaló.
El dirigente hizo hincapié en que los municipios bajo su administración ya han llevado a cabo paritarias y han otorgado aumentos que superan las negociaciones encabezadas por Kicillof. A pesar de estas diferencias, Fernández expresó su disposición a sentarse a negociar con los trabajadores municipales para encontrar soluciones satisfactorias.
Finalmente, Fernández arremetió contra el candidato presidencial del oficialismo, Sergio Massa, al afirmar que, a diferencia de ellos,
"nosotros no fabricamos billetes. Tenemos restricciones que él no tiene y ojalá pudiéramos dar créditos a los docentes a 36 meses, a la tasa que anunciaron cuando el banco da el 118 por ciento a plazo fijo". Estas palabras reflejan la creciente polarización y el tono de la campaña electoral en Argentina, que promete ser intensa en las semanas previas a las elecciones.