El Colegio Nacional de Buenos Aires confirmó este viernes que la toma estudiantil se reanudó luego del turno noche y advirtió que la institución acatará las disposiciones definidas por el Consejo Superior de la UBA, en un contexto atravesado por los reclamos por la
Ley de Financiamiento Universitario y la pérdida salarial de docentes y no docentes que mantienen en tensión a buena parte de la comunidad educativa.
La medida fue retomada después de que los estudiantes suspendieran temporalmente la protesta durante el jueves, aunque la decisión de volver a ocupar el edificio coincidió con la implementación de nuevas normativas de contingencia emitidas por el Rectorado de la Universidad de Buenos Aires para regular este tipo de situaciones dentro de las instituciones preuniversitarias.
A través de un comunicado oficial, la rectora Valeria Bergman informó que mientras dure la permanencia de los alumnos fuera del horario habitual habrá docentes y directivos dentro del edificio de la calle Bolívar. La disposición quedó encuadrada en la resolución “RESCS-2026-730-E-UBA-REC”, que también establece el seguimiento permanente de la situación y la posterior reorganización de las jornadas perdidas.
Como consecuencia de la nueva toma, el colegio suspendió las clases, las tareas administrativas y los talleres extracurriculares hasta nuevo aviso. Desde el equipo de conducción pidieron además que las familias “reflexionen junto con sus hijos e hijas sobre los riesgos y responsabilidades que implica tomar este tipo de acciones de protesta”, al tiempo que solicitaron retirar a los estudiantes para preservar su seguridad.
Pese a las diferencias alrededor de la ocupación del edificio, las autoridades del CNBA coincidieron con el trasfondo de los reclamos impulsados por el sector educativo y consideraron “urgente” tanto la aprobación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario como una actualización salarial para el personal docente y no docente. Igualmente, los canales de diálogo continuarán abiertos y, de hecho, ya trabajan en una readecuación del calendario escolar para recuperar contenidos.