La central obrera rechazó la propuesta empresaria para elevar el salario mínimo y anticipó que definirá nuevas medidas de fuerza, en medio de fuertes cuestionamientos al rumbo económico de Javier Milei.
Desde la central sindical rechazaron la postura del sector empleador, a la que acusaron de contar con la "abierta coincidencia" del Gobierno Nacional, de fijar incrementos salariales que "apenas alcanzan para un kilo de pan".
En una nota dirigida a la presidenta alterna del Consejo y subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, el triunvirato cegetista pidió el cambio de modalidad del encuentro porque “la magnitud de las decisiones que corresponde adoptar exige el más amplio y genuino debate entre los sectores que lo integran”.
La central obrera confirmó una movilización para la próxima semana para visibilizar la situación de más de 5 millones de personas que hoy no llegan a pagar sus deudas.
Las centrales sindicales y organizaciones sociales acompañarán la protesta frente al Congreso en reclamo de una mejora de las jubilaciones y contra las políticas económicas del Gobierno. Con esta medida, dan reinicio a su plan de lucha que consistirá en múltiples convocatorias, sin descartar aún un paro general.
La central obrera volverá a movilizarse junto a las dos CTA, la UTEP y los jubilados. También definió nuevas protestas para los próximos meses y continúa evaluando realizar un paro general ante la insistencia de ciertos sectores.
La central obrera intentará fijar un cronograma de protestas junto a las dos CTA y organizaciones sociales. El objetivo es coordinar medidas sectoriales que, por el momento, descarten un paro general y se enfoquen en ceses de actividades por rama de actividad.
La Federación que nuclea 21 sindicatos logró elevar el sueldo básico a $2.719.000 tras una dilatada instancia de negociación que recién comenzó a descomprimirse tras el intento de huelga del pasado 27 de mayo. El reclamo por la reforma laboral persiste dentro del gremio. Ante el suspenso de la CGT, insisten: "Hace mucho venimos pidiendo un paro general por tiempo indeterminado".
La central obrera postergó la puesta en marcha de las medidas de fuerza y apuesta a explorar un canal de diálogo con el nuevo jefe de Gabinete antes de definir los próximos pasos. Al momento, no hay definiciones claras sobre un posible paro general.
Las decisiones surgieron de un encuentro del Consejo Directivo cegetista, que se realizó en la sede de Azopardo 802. En la reunión no hubo consenso para una huelga de 36 horas y predominaron las opiniones en favor de paros sectoriales y rotativos sostenidos en el tiempo”, basados en el esquema de Francia.