La preocupante situación en Lácteos Verónica es un reflejo de las consecuencias de las políticas del gobierno de Javier Milei. Con cinco meses de actividad paralizada en sus plantas de Suardi, Lehmann y Clason, la empresa santafesina acumula sueldos sin pagar, cheques rechazados y una deuda bancaria multimillonaria que mantiene en vilo a trabajadores y productores vinculados al circuito tambero.
El conflicto ya impacta de lleno sobre más de 700 trabajadores directos y alrededor de 150 productores tamberos que quedaron atrapados en una deuda millonaria por la leche entregada. Según detalló el medio Mundo Gremial, el pasivo con proveedores y productores superaría los 60 millones de dólares.
En medio del conflicto, intendentes de las localidades afectadas, senadores provinciales, funcionarios del Gobierno de Santa Fe y representantes de productores mantuvieron una reunión virtual para avanzar en una estrategia judicial conjunta que permita destrabar la situación y evitar el colapso definitivo de la firma.
Las sospechas también alcanzan movimientos financieros y comerciales que ahora podrían quedar bajo investigación judicial. En el encuentro entre funcionarios y legisladores se resolvió centralizar las denuncias penales en una sola causa y avanzar con pedidos de acceso a información financiera de la compañía.
Mientras tanto, los trabajadores sostienen guardias permanentes en las plantas ante el temor de un cierre definitivo. "La planta está totalmente parada y no entra leche desde hace meses", denunciaron operarios de la firma, donde además se registraron interrupciones en aportes sociales y cobertura médica.
Sin embargo, la realidad de la empresa láctea no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un complejo panorama provincial. Según un informe del ex ministro de Trabajo provincial Juan Manuel Pusineri, basado en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en el primer bimestre de 2026 se perdieron 343 empleos y, desde la asunción de la administración libertaria, cerraron casi 3.000 empresas.
La evolución de las estadísticas refleja la magnitud de la contracción en el tejido corporativo provincial. Al cierre del 2023, el territorio santafesino contaba con un total de 50.729 empleadores registrados, cifra que descendió hasta las 47.798 unidades productivas en febrero del corriente año, evidenciando el fuerte retroceso industrial y laboral que hoy tiene a Lácteos Verónica como uno de sus focos más dramáticos.