El abogado y candidato presidencial
Abelardo De la Espriella irrumpió este domingo como el gran ganador de la primera vuelta en Colombia al obtener el 43,6% de los votos y superar al senador Iván Cepeda, representante del oficialismo, tras una campaña centrada en el rechazo a la dirigencia tradicional y coronada por un mensaje en tono desafiante hacia Gustavo Petro en el que se autodecretó responsable de derrotar "la tiranía y el absolutismo".
El resultado alteró las previsiones de los sondeos, que ubicaban a De la Espriella disputando el segundo lugar con la dirigente uribista Paloma Valencia. Sin embargo, el candidato del movimiento Defensores de la Patria logró concentrar buena parte del voto opositor y terminó imponiéndose por más de medio millón de sufragios sobre Cepeda.
Con el 95% de las mesas escrutadas, De la Espriella alcanzó 9,7 millones de votos frente a los 9,2 millones obtenidos por el candidato del Pacto Histórico. Aunque ninguno logró superar el umbral necesario para evitar una segunda vuelta, el escenario previo al balotaje del 21 de junio aparece favorable para el postulante de derecha. La clave pasa por el destino de los votos de Paloma Valencia, que quedó relegada al tercer puesto con apenas el 6% de los apoyos.
Cabe mencionar que desde el espacio de la vencida candidata ya comenzaron a aparecer señales de acercamiento hacia De la Espriella, un movimiento que se asemeja a la maniobra de Patricia Bullrich para acercar al PRO a La Libertad Avanza en 2023.
Otro outsider latinoamericano
El dirigente colombiano construyó su candidatura con una estética y una narrativa que remiten a otros referentes de la nueva derecha regional, como Javier Milei, Nayib Bukele y Donald Trump. Su discurso de confrontación con las élites políticas tradicionales le permitió capitalizar parte del malestar social acumulado durante los últimos años. De hecho, el presidente argentino celebró su desempeño electoral y sostuvo que el resultado expresa "el anhelo de libertad y progreso del pueblo colombiano" y una voluntad de dejar atrás "el fracasado modelo socialista".
Igualmente, pese al traspié electoral, el oficialismo conserva una base sólida de apoyo. Cepeda rozó el 41% de los votos y la coalición de Petro había sido la fuerza más votada en las elecciones legislativas de marzo. Aun así, una eventual derrota en la segunda vuelta representaría un golpe para el progresismo latinoamericano y reconfiguraría los equilibrios políticos en la región.
La victoria parcial de De la Espriella también fue celebrada por referentes de la derecha continental, entre ellos Milei, José Antonio Kast y Daniel Noboa. En las próximas tres semanas, Colombia ingresará en una campaña decisiva que enfrentará dos modelos políticos opuestos en la disputa por la Casa de Nariño.