02.06.2026 / MERCADO CAMBIARIO

El dólar se encuentra cerca de los $1.430 mientras el Banco Central quedó a un paso de cumplir su meta de reservas

La cotización mayorista retrocedió levemente, aunque permaneció en su nivel más alto de los últimos cuatro meses. Mientras tanto, el Banco Central continuó comprando divisas y se acercó a los US$10.000 millones acumulados en 2026.





El dólar oficial mayorista bajó este martes un peso y cerró en $1.425 para la venta, aunque se mantuvo cerca de los valores máximos registrados desde febrero. La cotización había experimentado en las últimas ruedas su mayor salto desde marzo, en un contexto de seguimiento permanente por parte del mercado sobre la evolución del esquema cambiario y la política de acumulación de reservas.

Pese al leve retroceso, el tipo de cambio continuó lejos del techo de la banda de flotación fijada por el Gobierno, que se ubicó en $1.764,15. En paralelo, los contratos de dólar futuro mostraron subas de hasta 0,5% para distintos vencimientos de 2026, reflejando expectativas de una gradual corrección cambiaria durante los próximos meses.

En el segmento minorista, el dólar del Banco Nación avanzó cinco pesos hasta los $1.450, mientras que el dólar tarjeta alcanzó los $1.885. Los tipos de cambio financieros también registraron incrementos: el contado con liquidación subió 0,8% y el MEP avanzó 0,7%. Por su parte, el dólar blue se sostuvo en $1.435 en las cuevas porteñas.


La atención de los operadores continuó concentrada en las reservas internacionales. El Banco Central compró US$55 millones en la primera jornada de junio y elevó el saldo acumulado de adquisiciones en 2026 a US$9.802 millones. De esta manera, la autoridad monetaria quedó muy cerca de superar la barrera de los US$10.000 millones, impulsada por la liquidación de exportaciones del complejo agroindustrial y el retorno de emisiones de deuda corporativa.

En ese escenario, el Fondo Monetario Internacional flexibilizó recientemente las exigencias vinculadas a la acumulación de reservas. Para el economista Gustavo Ber, una combinación entre un reacomodamiento gradual del dólar y una sostenida recomposición de reservas podría ser bien recibida por los inversores, siempre que no altere la desaceleración inflacionaria observada durante los últimos meses.