La reacción de los inversores se produjo luego de que Irán lanzara misiles contra objetivos en países vecinos y renovara sus amenazas sobre rutas estratégicas para el transporte mundial de petróleo. El recrudecimiento del conflicto generó un escenario de mayor cautela global y afectó especialmente a los mercados emergentes.
En ese contexto, los bonos soberanos argentinos en dólares mostraron mayoría de bajas. Los títulos Globales retrocedieron hasta 0,1%, encabezados por el Global 2038, mientras que los Bonares alternaron subas y caídas. Como consecuencia, el riesgo país se ubicó en torno a los 490 puntos básicos, luego de varias jornadas de descenso.
La presión vendedora también alcanzó a la renta variable. El índice S&P Merval cayó 0,9% y las mayores bajas entre las acciones líderes correspondieron a Grupo Supervielle, BBVA y Loma Negra. En Wall Street, los ADRs argentinos profundizaron las pérdidas con retrocesos de hasta 4,1%, liderados por BBVA, Grupo Supervielle y Telecom.
Pese al retroceso de la jornada, el mercado local continuó mostrando algunos factores positivos. Entre ellos, la reciente decisión del Gobierno de reducir las retenciones al trigo y la cebada y el fallo favorable para Argentina en la causa por la expropiación de YPF en la Justicia de Nueva York. Sin embargo, la incertidumbre global volvió a imponerse sobre los activos financieros y dejó en evidencia la sensibilidad de los mercados ante cualquier escalada geopolítica que afecte al comercio y al precio internacional del petróleo.