La sesión especial del Senado comenzó con un encendido discurso del senador nacional Martín Soria, quien apuntó directamente contra el presidente Javier Milei durante una cuestión de privilegio. El legislador de Unión por la Patria cuestionó las reiteradas referencias del mandatario a supuestos intentos de golpe de Estado y advirtió sobre la gravedad institucional de esas declaraciones.
“El último delirio fue sostener que hay un golpe de Estado en marcha en la Argentina”, afirmó Soria, quien calificó al Presidente como un “papanatas”, un “desestabilizado” y un “Chucky mal diagnosticado”. Para el exministro de Justicia, resulta preocupante que desde la máxima autoridad del país se realicen acusaciones de ese tipo sin fundamentos concretos.
Durante su intervención, el senador recordó que Milei denunció en varias oportunidades presuntos intentos de desestabilización desde que llegó a la Casa Rosada y sostuvo que esas expresiones terminan banalizando hechos históricos de extrema gravedad. “Los peronistas sabemos muy bien lo que es un golpe de Estado”, expresó, en referencia a la última dictadura cívico-militar.
Soria también aprovechó para vincular las declaraciones presidenciales con las recientes tensiones dentro del oficialismo por el tratamiento de pliegos judiciales en el Senado. En tono irónico, sugirió que Milei podría terminar acusando a integrantes de su propio espacio político, en alusión a las diferencias públicas entre sectores de La Libertad Avanza y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Hacia el cierre de su discurso, el legislador cuestionó el rumbo económico del Gobierno y criticó el viaje que Milei tiene previsto realizar a Estados Unidos para participar de las celebraciones por el Día de la Independencia. Según sostuvo, “el único golpe que está en marcha es el que sufren las familias argentinas y los trabajadores”, en una nueva muestra del clima de confrontación que dominó el inicio de la sesión en la Cámara alta.