04.06.2026 / LA ARGENTINA DE MILEI

Un relevamiento de dos youtubers en supermercados mostró una caída del poder de compra de los jubilados

Los youtubers Un Topo por el Mundo y Ramita, del canal Bajoneando por Ahí, compararon los precios de 34 productos de supermercado entre 2025 y 2026. El informe concluyó que una jubilación mínima alcanza para comprar menos alimentos que hace un año y cuestionó el impacto de las políticas económicas sobre los sectores más vulnerables.





En un nuevo relevamiento de precios realizado en supermercados, los creadores de contenido Un Topo por el Mundo y Ramita analizaron la evolución del costo de una canasta compuesta por 34 productos de consumo habitual. Según mostraron en el video, la misma compra que un año atrás costaba 90.818 pesos pasó a valer 126.224 pesos, lo que representa un fuerte incremento interanual.

A partir de esa comparación, los youtubers tomaron como referencia la jubilación mínima para medir el poder adquisitivo. Mientras el haber pasó de 366.000 a 463.000 pesos, sostuvieron que el aumento no alcanzó para compensar la suba de precios. De acuerdo con sus cálculos, un jubilado podía adquirir cuatro changuitos completos con su ingreso el año pasado, mientras que actualmente solo puede comprar el equivalente a 3,6 changuitos, lo que implica una pérdida cercana al 9% de capacidad de compra.

Uno de los aspectos más cuestionados en el informe fue la eliminación de la cobertura gratuita de medicamentos para numerosos jubilados. Los conductores señalaron que el deterioro del poder adquisitivo se agrava porque muchas personas mayores ahora deben destinar parte de sus ingresos a remedios que anteriormente obtenían sin costo. En ese marco, también criticaron los discursos que responsabilizan a los jubilados por su situación económica y recordaron que muchos trabajaron durante décadas en empleos informales o realizaron tareas de cuidado no remuneradas.



El análisis también abordó la situación del salario mínimo, vital y móvil. Según indicó el conductor del canal, el ingreso mínimo acumuló una pérdida del 51% de su poder adquisitivo en los últimos años, reflejando una brecha creciente entre la evolución de los salarios y el costo de vida.



Como conclusión, ambos señalaron que los ingresos continúan corriendo por detrás de los precios y resumieron la situación con una frase que utilizaron durante el informe: “los precios van por ascensor y los salarios por escalera”. Además, advirtieron que algunos productos sensibles para la medición de la canasta básica podrían registrar aumentos menores al promedio, generando una percepción distorsionada sobre el verdadero impacto de la inflación en los hogares.